(DiarioUNO) Si el fútbol peruano fue
únicamente para pendencieros, irreverentes y “cancheros”, pero a la vez
respetado y muy querido por el pueblo, no cabe duda que Roberto Chale sería una
autoridad indiscutida en el medio campo, tanto que nos llevó al Mundial de
México 1970.
Destacado por su técnica,
precisos pases en profundidad, inteligencia, picardía de barrio y temperamento
dentro de la cancha, Chale hizo historia, y es que como futbolista, director
técnico y comentarista deportivo, dio, da y dará mucho que hablar. Chale es
considerado uno de los grandes jugadores del fútbol peruano y es uno de los
ídolos de Universitario de Deportes.
ROBERTO TENÍA “CALLE”
Siendo el segundo de cuatro hijos
que tuvo la familia Chale – Olarte, Roberto nació en el jirón Conchucos, en los
Barrios Altos de Lima, el 24 de noviembre de 1946. Rápidamente se trasladó a
vivir a la cuadra 7 del jirón Leoncio Prado en el distrito de Magdalena del
Mar.
Sus inicios en el fútbol fueron
en el Colegio Don Bosco del Callao, donde sus compañeros le pusieron como
apelativo “Canguro” por su habilidad para saltar; aunque sus dotes se
demostraban en la cancha del Oratorio del Colegio Salesiano de Magdalena y en
las pistas de Magdalena.
“EL NIÑO TERRIBLE”
Por ser irreverente en su
comportamiento y en sus declaraciones, Chale se ganó el apelativo de “Niño
Terrible”, con el que es identificado hasta el día de hoy y que él mismo recibe
con mucha humildad y alegría.
UN IRREVERENTE DENTRO Y FUERA DE LAS CANCHAS
ira de más de 50 mil argentinos.
“Didí me dio una orden: Haz lo que quieras en la cancha’ y había que volverlos
locos…”. Defendió al Iqueño, Universitario, Defensor Lima, Boys, Cristal
y la selección.En 1969 en la “Bombonera”, puso la pelota en la cabeza de Rulli,y
generó la
VESTIDO DE CORTO
Chale debutó a los 19 años en el
fútbol profesional, el 17 de julio de 1965, jugando por el Centro Iqueño. En
aquella tarde anotó 2 goles al Ciclista Lima. En diciembre de ese mismo año y
por gestiones de Miguel Pellny, quien trabajaba con él en el desaparecido Banco
del Progreso, fue contratado por Universitario de Deportes. Rápidamente destacó
por su juego fino, creativo y de excelentes pases en corto y largos. Formó una
de las mejores líneas medias de la historia de la “U”, junto con Luis Cruzado y
Hernán Castañeda.
En las semifinales de la Copa
Libertadores 1967 fue el artífice de la victoria del equipo peruano sobre River
Plate (1 a 0) y Racing Club (2 a 1) en Buenos Aires en 48 horas. Chale
recuerda: “Veníamos de ganarle 1-0 a River, descansamos un día, y luego
enfrentábamos a Racing en Avellaneda. En ese partido, antes de salir a la
cancha, el médico Belisario Sánchez nos vio que estábamos arrugando porque
hacía un frío espantoso, bajo cero. Pensábamos que íbamos a perder. Entonces,
Belisario botó el té que nos daban para calentarnos, sacó su coñac y lo echó en
el termo. Y todos nos metimos un huaracazo. Salimos a la cancha y le ganamos
2-1 a Racing”, que era lo mejporcito de la época. Posteriormente, la “U” perdió
el pase a la final a caer por 2 a 1 con Racing Club en un play-off jugado en
Santiago de Chile.
También en la selección peruana
brilló al lado de Ramón Mifflin. Aunque su fútbol era ciertamente irregular por
su temperamento inestable, cuando estaba en sus mejores momentos alcanzaba
picos de excelencia. Tras varias temporadas en el club crema, por un excelente
contrato pasó al Defensor Lima en 1971 que armó un gran cuadro competitivo,
dirigido por el uruguayo Roque Gastón Máspoli, salió campeón nacional en 1973.
“Cuando jugaba en el Defensor
Lima un día discutí con el técnico Roque Gastón Máspoli. Le dije: “Yo soy
mundialista”. Y como el viejo era peleador, me replicó. “Con quién crees que
estás hablando, yo soy campeón del mundo del 50”. Yo era un misio soberbio”.
Posteriormente, entre 1974 y 1975
jugó por el Sport Boys; en 1976 por Sporting Cristal. Al año siguiente regresó
a Universitario de Deportes, donde por un problema de agresión a un árbitro,
tuvo que exiliarse en el fútbol venezolano, y posteriormente se fue a jugar a
la Universidad Católica de Ecuador. Regresó al Perú en 1979 y el 25 de octubre
de 1980 frente al clásico rival, Chale se retiró del fútbol vistiendo las sedas
del club crema. Precisamente, con la “U” salió campeón en 1966, 1967 y 1969; en
1973 campeonó con Defensor Lima.
DIRECTOR TÉCNICO
No es extraño que las nuevas
generaciones vean a Challe como entrenador ya que pasó por alrededor de 16
equipos. En 1981 entrenó al Colegio Nacional de Iquitos (CNI); en ese mismo año
pasó al Juan Aurich de Chiclayo. En 1983 fue al Deportivo Junín; de 1983 a 1984
al Atlético Chalaco; entre 1985, 1987, 1989, 1990 y 1996 entrenó al Deportivo
San Agustín. En 1991 al Defensor Lima; en 1992 pasó a la Universidad Técnica de
Cajamarca (UTC); en 1992 al León de Huánuco; en 1993 al Sport Boys; en 1994 al
Deportivo Municipal; en 1995 al Deportivo Sipesa de Chimbote; en 1996 Deportivo
Pesquero, también de esa ciudad; en 1997 al Deportivo La Loretana de Pucallpa;
de 1999 al 2001 y del 2015 al 2016 a Universitario de Deportes; 2002 Sport
Coopsol de la libertad; y el 2005 al Alianza Lima.
Su segunda etapa en la “U”
coincidió con la salida de Luis Fernando Suárez, a quien remplazó en el comando
técnico, logrando no solamente salvar a Universitario del descenso, sino
asegurando la clasificación a la Copa Sudamericana 2016. Mejoró las
expectativas al año siguiente al conseguir el Torneo Apertura 2016, luchando
por la disputa del título del Campeonato Descentralizado (que recayó a la
postre a manos del Sporting Cristal) aunque clasificó al equipo a la Copa
Libertadores 2017. Sin embargo su presentación en la justa continental no fue
muy buena puesto que Universitario cayó derrotado en Lima por 3 a 0 ante el
Deportivo Capiatá después de haber conseguido una ventaja de 3 a 1 en Paraguay.
GENERA POLÉMICA
Chale despierta pasiones hasta en
su propio equipo, y es que hasta la propia hinchada crema fue hasta su casa
para pintarle la casa con la frase: “Challe, lárgate”, sin siquiera recordar
que “el niño terrible” dio parte de su vida como jugador por ese equipo y que
como DT lo sacó campeón nacional en 1999 y el 2000.
Sus pleitos con los periodistas
son constantes; él los insulta y ellos le sacan de quicio. De esta menara se
llena las páginas deportivas. “Siempre soy ofensivo. Hasta mento la madre.
Nosotros queremos que el fútbol sea muy bien jugado, que sea muy abierto. Que
gane el que tenga más ‘pericoteros’”, dijo Chale en una OPORTUNIDAD, mientras
recordaba los excesos verbales que cometió con la prensa y con los fanáticos,
cuando su humor no es el mejor.
ENTRENANDO A LA SELECCIÓN
En 1984, estando a cargo de la
selección infantil del Perú, se le nombró para formar parte del comando técnico
adulto que jefaturaba Moisés Barack para las eliminatorias de 1985. Al segundo
partido de las eliminatorias despidieron a Barack, y como Marcos Calderón no
aceptó ponerse el buzo, Chale se hizo cargo del equipo nacional, que estuvo a
punto de clasificar al Mundial de México 1986.
CON LA BLANQUIROJA
Chale fue internacional con la
selección nacional en 48 ocasiones y marcó 4 goles. Debutó con la blanquiroja
el 28 de julio de 1967, en un encuentro amistoso ante la selección de Japón que
finalizó con marcador de 1-0 a favor de Perú.
Dirigido por Waldir Pereyra
“Didí”, Chale clasificó al Mundial de México 1970, eliminando en 1969 a
Argentina, en memorable partido en el estadio La Bombonera, en Buenos Aires.
Queda en la historia el pelotazo en la cabeza que le dio al volante argentino
Rulli, a fin de bajarle la moral. En el torneo mundial fue pieza fundamental
para que Perú tenga una buena performance.
Chale recuerda: “Casi para
debutar ante Bulgaria en el Mundial de México 70, nos enteramos del terremoto
en el Perú, y todos nos angustiamos. Pero el dirigente que acompañó a la
selección, Javier Aramburú Menchaca, agarró tierra de una maceta que estaba
fuera del camarín y dijo: “¡Muchachos, tierra del Perú, bésenla!” Y nosotros,
como éramos unos chiquillos, la besamos (risas) y salimos a jugar como unas
bestias”.
Anotó un gol en la victoria
nacional por 3 a 0 sobre Marruecos. Finalmente, Perú alcanzó los cuartos de
final, en donde cayeron por 4 a 2 frente a Brasil de Pelé.
Su último encuentro con la
selección lo disputó el 5 de agosto de 1973 en la derrota por 2 a 1 ante Chile,
válido para la clasificación al Mundial Alemania 1974.
ALTAS Y BAJAS
Chale se casó con Lucía Margarita
Simic en la Basílica de María Auxiliadora de Breña, el 31 de enero de 1970, con
luna de miel en Río de Janeiro. Tiene 4 hijos: Claudia, Roberto, Alexandra y
Daniella. Actualmente reside en el distrito de San Borja. Pero no todo fue felicidad.
Ya como DT, a Chale se le asoció con excesos como la adicción al alcohol. En
1994, cuando dirigía al Deportivo Municipal, fue separado del club por llegar
en estado de ebriedad. Chale salió triunfante de sus adicciones y volvió a
ponerse el buzo de entrenador, pero hace dos años le detectaron cáncer; él
mismo cuenta que si a alguien debe agradecer es a José Luis “Puma” Carranza,
quien a “empujones y carajeadas” lo llevó a la clínica para operarse.
“Si tengo que agradecer una
persona en particular de que yo siga vivo es al “Puma” Carranza ya que,
literalmente, fue él quien me salvó la vida, ya que con tacles, empujones y
carajeadas, me llevó a la clínica, y estoy seguro que en menos de tres meses,
seguro que ya no dirigía a Universitario, porque todo indicaba que me iba para
la otra”, reveló para la página web de Universitario.
Hoy todo ha pasado y Chale se
encuentra recuperado, dispuesto a volver a dirigir y a ser el foco de la
atención. Hay Chale para rato.





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