Primera falta
¿Se acuerdan de la
Ley de Moratoria?
Esta norma prohibía
la creación y autorización de funcionamiento de nuevas universidades
públicas y privadas.
Fue promulgada en diciembre del 2012 y venció en diciembre
del 2017. Felizmente, el 5 de abril pasado el
Congreso decidió ampliar su vigencia por dos años más.
La primera falta se cometió contra la Ley de Moratoria y se dio
cuando esta aún estaba vigente. El 23
de junio del 2017,
en un acto mágico y bondadoso, el Congreso (con el
respaldo de PPK, quien promulgó la ley) decidió convertir en universidades
a las siguientes escuelas superiores mediante la ley
30597:
- Universidad Nacional de Música al Conservatorio Nacional De Música.
- Universidad Nacional Daniel Alomía Robles al Instituto Superior de Música Público Daniel Alomía Robles de Huánuco.
- Y Universidad Nacional Diego Quispe Tito a la Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes Diego Quispe Tito del Cusco.
Los autores de esta ley en el Congreso
Fueron Karina Beteta y Francisco
Petrozzi Franco (Fuerza Popular), así como Edgard Ochoa Pezo (Frente
Amplio).
La propuesta
que contradecía la Ley de Moratoria pasó
más fácil que un gol de Guerrero pues esos tres
centros beneficiados (según una especificación de la Ley
Universitaria) pueden otorgar grados y títulos
equivalentes a los de las universidades.Desde el Congreso
se indicó que solo se trató de un cambio de nombres, no de la creación de
nuevas universidades.
Segunda falta
Sin embargo, ahora tratan de hacer todos los cambios
posibles para convertir en universidades a esos tres centros.
La comisión de Educación
del Congreso busca discutir un par de proyectos de ley para arreglar su
situación. Uno
es de Velásquez y el otro, de Francisco
Petrozzi (Fuerza Popular). Ambos serán fusionados en un dictamen que
proponga:
- Que la Sunedu elabore y apruebe una guía para la correcta adecuación de las nuevas universidades. Tendrán 30 días para elaborar esa guía, una vez promulgada la ley.
- Que la titularidad del pliego presupuestal recaiga sobre sus respectivos directores generales, es decir, que ellos manejen todita la plata.
- Y que los directores generales sean los nuevos rectores.
Para
variar, estas propuestas también contradicen la Ley Universitaria, la cual
señala lo siguiente:
- Las universidades públicas que no cuenten con gobierno deben ser conducidas por una Comisión Organizadora integrada por tres docentes principales que cumplan con los requisitos para ser rector.
- Para ser rector de una universidad debes ser doctor, tener experiencia de 5 años como docente principal, entre otros requisitos.
Los directores de estas nuevas universidades, obviamente, serán
los más beneficiados de aprobarse las leyes de los congresistas, pues al menos dos de ellos no tienen
doctorado para ser rectores:




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