(Caretas) A tan solo 20
minutos del centro de la ciudad de Oxapampa ruge la catarata Boca del Tigre
(también conocida como catarata Río Tigre). Se trata de uno de los atractivos
de la reserva de la biósfera Oxapampa-Asháninka-Yánesha, la última reserva
natural registrada en el Perú, allá por el 2010.
Para ir a tono con el turismo de junio y julio, el municipio acaba de restaurar el puente colgante desde donde se aprecia la cascada de 30 metros de altura.
Para ir a tono con el turismo de junio y julio, el municipio acaba de restaurar el puente colgante desde donde se aprecia la cascada de 30 metros de altura.
Eduardo de la Cadena, de
Ulcumano Eco Lodge, organiza las visitas guiadas al bosque. En el camino, De la
Cadena identifica el canto de las aves tropicales y la flora del lugar. Valga
recordar que el Perú tiene 1,849 especies de aves en todo el país, lo que
conforma al peruano como el segundo registro más grande del mundo. Y más de 25
mil variedades de plantas, por cierto (solo en orquídeas tenemos 2,400 especies
registradas).
La
reserva de la biósfera ocupa un territorio de 1 millón 800 mil hectáreas que
comprenden dentro de su extensión al Parque Nacional Yanachaga Chemillén, las
Reservas Comunales de Yánesha y El Sira, y el Bosque de Protección San
Matías-San Carlos. Es el epicentro de conservación de culturas indígenas,
cultivos sostenibles y áreas naturales protegidas.
La semana turística alrededor de la fiesta de San Juan es solo el
comienzo. El turismo en la zona suele ser intenso, sobre todo en los meses en
que bajan las lluvias en la selva de Pasco (julio y agosto). El Ulcumano Eco
Lodge, por ejemplo, es una de las decenas de casas hospedaje de Oxapampa. Sus
138 hectáreas 100% sostenibles gracias a paneles solares se ubican fuera de la
reserva, en una cuenca hidrográfica natural. Cuenta con 6 cabañas en total para
albergar a 19 personas. El costo único de US$ 80 dólares por noche (incluyendo
comidas y visitas guiadas) lo hace una opción a considerar en Fiestas
Patrias.


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