(ESPN) Francia venció 1-0 a Bélgica este martes en San Petersburgo y se convirtió
en el primer finalista del Mundial de Rusia-2018. Jugará la final el domingo 15
de julio ante el vencedor del partido Inglaterra-Croacia.
Un gol de
cabeza de Samuel Umtiti en el minuto 51 dio a Francia el pase a su tercera
final de un Mundial, después de Francia-1998 y Alemania-2006.
Francia se
enfrentará el domingo al vencedor del partido de semifinales que jugarán el
miércoles Inglaterra y Croacia en Moscú.
Ambos
equipos conocían el poder de fuego de las delanteras rivales, como cuando en un
combate de boxeo se enfrentan dos pesos pesados con puños de acero, y en la
primera parte prefirieron controlar el balón y no arriesgar en el pase.
La mejor
ocasión en el primer tiempo para los Diablos Rojos fue un remate desde el
interior del área de Toby Alderweireld, tras un saque de esquina, que el
arquero Hugo Lloris despejó con una gran estirada al palo derecho (minuto 21).
Por parte
francesa, fue el lateral Benjamin Pavard quien contó con la ocasión más clara
para abrir el marcador: tras recibir de Kylian Mbappé, se plantó solo ante
Thibaut Courtois y su disparo lo sacó el meta belga con la pierna (39).
Tras la
pausa, Bélgica volvió a tomar la iniciativa y amenazó con un cabezazo fuera de
Romelu Lukaku, que había pasado desapercibido hasta entonces (48).
Pero fueron
los Bleus lo que encontraron primero la manera de romper la defensa belga, en
un córner lanzado desde la derecha por Griezmann y, adelantándose a Fellaini en
el primer palo, Umtiti cabeceó a la red (51).
Tras el gol,
Francia se encerró con sus 11 hombres en los últimos 30 metros y los belgas no
encontraron rendijas en el muro Bleu, ni triangulando por el centro cuando lo
intentaban Hazard o De Bruyne ni cuando colgaban balones al área para ver si
sus torres cazaban alguno.
Con la
entrada en el tramo final de Steven N´Zonzi y Corentin Tolisso, el muro
defensivo Bleu se hizo aún más inexpugnable y a los belgas les fue imposible
derribarlo.

Publicar un comentario