LA INTEROCEÁNICA Y LOS GOBIERNOS VERGONZANTES


(Expreso) Fuera de la palabra de la Fiscalía, está la voz ciudadana que no deberá perder de vista jamás el juicio político sobre los gobiernos que permitieron que la carretera Interoceánica sea una de esas obras que se disfrazan de eficiencia pero que solo ocultan el lado de la vergüenza.
Al margen de los proyectos que se acomodaron a un gran postor y con adendas a la medida de sus ambiciones, está el deber del país para señalar una y mil veces a los grandes responsables que permitieron el saqueo de nuestros recursos hacia los bolsillos de los constructores de la así denominada “carretera interoceánica”.
Esos responsables son los gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García, en mayor medida de los que le sucedieron en el poder, pues entonces ellos actuaron bajo el pretexto de desarrollar al país, y esto no era del todo veraz porque ni siquiera se iba a desarrollar a los distantes caseríos ubicados a la vera del kilometraje que conforma esa vía transversal de la sierra y selva que se adentra a Brasil.
Sencillamente estamos ante un gran ‘faenón’ y la Contraloría General de la República no termina hasta ahora de descubrir más perjuicios económicos para el país, perpetrados en el momento de la ejecución del proyecto, y esta vez por alrededor de US$ 37 millones en obras del Tramo 4 de la Interoceánica Sur, comprendido entre las localidades de Inambari y Azángaro, en la región Puno.
El nombre cuestionado que hoy salta con más fuerza a conocimiento público, frente a las pesquisas realizadas, es el del exministro de Transportes José Ortiz y el de otros 31 funcionarios que ejercieron sus cargos durante los gobiernos de García y Toledo.
A partir del trabajo de la Contraloría, son varios los empleados públicos del MTC y del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran) que están en una situación de sospecha, y nuevamente todo esto debería ser motivo de reflexión acerca de la cualificación técnica, y sobre todo moral, de quienes son contratados por el Estado.
Sin darle más vueltas a este tipo de casos bochornosos, sin anestesia como se dice comúnmente, la pregunta es clara:
¿Quién es el responsable de la contratación de funcionarios en el MTC y en el Ositran para generar el desmadre interoceánico?
 Son las más altas autoridades que dirigían dichas entidades y las que estaban más arriba incluso, digitando el perfil de burócratas que se necesitaba para facilitarle la coima a las constructoras, y esos culpables son los gobernantes de la administración toledista y del segundo gobierno aprista.
Todos sabemos que cuando una persona adquiere un bien o un servicio malo en un establecimiento pues reclama con derecho al vendedor de la tienda o al dueño de la misma. Entonces,
¿A quién reclamar cuando se encuentran más faenones en la carretera interoceánica?
 Debemos hacerlo a esos gobiernos vergonzantes que hemos aludido y que tanto daño le han causado a la nación.

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