Curiosa paradoja la que vive hoy el fútbol peruano. La buena y ansiada
noticia es la continuidad de Gareca y su equipo de trabajo. Pero subsiste un
vendaval de problemas alrededor del presidente de la FPF, que seguirá afectando
al fútbol
(ElComercio) Antes de
la llegada de Ricardo Gareca a Lima, las buenas señales para su renovación ya
habían asomado en secreto. Primero una llamada telefónica entre el técnico y el
director deportivo Juan Carlos Oblitas y, después, una reunión de este último
con Néstor Bonillo, miembro del comando técnico, en el hotel Los Delfines. Ese
acercamiento se quiso hacer público para mostrar los avances en las gestiones
pero era necesario que, primero, saliese Oviedo a dar una conferencia de prensa
explicando su situación ante los audios que empezaron a revelar sus sombrías
relaciones con personajes inmersos en la comisión de presuntos delitos. El titular
de la FPF se negó. Mientras tanto, la noticia ganaba espacio en los principales
medios argentinos bajo el titular “Escándalo de corrupción alcanza al fútbol
peruano”. La preocupación alcanzó a Gareca y postergó su viaje anunciado para
el 26 de julio.
A pesar
de que el vendaval de los audios revelaba ciertos nexos entre decisiones
judiciales favorables a Oviedo con la entrega de tickets a jueces para que
asistan a partidos del Mundial Rusia 2018, en La Videna optaron por resistir
con la esperanza de que amaine la tormenta. Hasta que el domingo 29 de julio un
operativo policial concluyó con la detención de Antonio Camayo, íntimo amigo de
Oviedo, personaje habitual en La Videna, viajero constante con la selección
peruana durante las Eliminatorias y cuyo rol de ‘asesor’ era un secreto a
voces.
Entonces,
Oviedo se vio obligado, el lunes 30, a dar declaraciones. Evitó una conferencia
de prensa y fue entrevistado por el programa Fútbol como cancha de RPP. Lo
curioso es que la entrevista se emitió desde las oficinas de la consultora de
imagen Llorente & Cuenca, un servicio que Oviedo y Matute decidieron
contratar pasando por encima del área de Imagen y Prensa de la FPF.
La
captura de Camayo y los audios que seguían emitiéndose llevaron a la renuncia
de los miembros del Comité Consultivo, autores del eficiente diseño de gestión
de la FPF. Junto a ellos se fueron los Comités de Ética, Auditoría, Justicia y
Arbitraje.
Tras la
aparición pública del presidente de la FPF, el director deportivo quedó
habilitado para dar una conferencia de prensa. El 1 de agosto, Oblitas anunció
que Gareca daba prioridad a la propuesta peruana, pero detrás de la noticia
existió una situación inadmisible. Dos horas antes de la conferencia, Oviedo,
desde las oficinas de Llorente & Cuenca y en compañía de su entorno, envió
una amenaza a Oblitas. No fue la única acción. Días antes también existió una
amenaza a un periodista y acciones de difamación desde el entorno de
Oviedo.
Esa
noche en televisión, Juan Matute secretario general de la FPF, dijo desconocer
el hecho. Lo cierto es que en la interna de La Videna alcanzaron disculpas con
la finalidad de superar el episodio.
La
primera reunión de Ricardo Gareca en Lima fue con Oblitas en el hotel Los
Delfines. La cita duró cuatro horas y concluyó con una buena noticia: ambos
volvieron a tener un acuerdo para continuar el ciclo que iniciaron en el 2015.
Hasta allí lo deportivo. En cuanto a la situación personal del presidente de la
FPF, Oblitas le informó a Gareca que contaba con todo su apoyo con una
excepción: no lo acompañaría a anunciar su renovación porque no estaba
dispuesto a compartir ningún escenario con Oviedo.
Los
siguientes siete días que culminaron el 8 de agosto con la firma del contrato
del director técnico fueron arduos no solo por la negociación económica del
nuevo acuerdo, sino, sobre todo, porque se buscó una fórmula para cumplir con
una exigencia de Oviedo: aparecer junto a Gareca presentando como un logro suyo
la renovación. Se trataba de una fórmula imposible. El técnico recibió la
recomendación de no exponer su prestigio apareciendo al lado de un personaje
tan cuestionado y por eso salió a anunciar su continuidad acompañado por dos
miembros de su comando: Néstor Bonillo y Sergio Santín. Existe una fotografía
privada en la que aparecen Oviedo y Matute junto a Gareca al momento de
firmarse el contrato sobre cuya difusión tuvieron que hacer desistir a
Oviedo.
¿Cuál es el límite de afectación al fútbol
peruano?
Una breve enumeración de lo que se viene: el
Mundial Sub 17 está en riesgo de cancelación porque fuentes del Gobierno
anuncian que el presidente Vizcarra no está dispuesto a correr el riesgo de
darle US$ 20 millones a una FPF cuyo titular está ligado a un caso de
corrupción; existen comisiones descabezadas por las renuncias y los primeros
nombramientos digitados por Oviedo tendrán poco oxígeno; la comisión que debe
dirigir el torneo local carece de dirigentes y existe una pugna entre los
clubes y la FPF; la construcción de la nueva Videna en Chaclacayo tiene
pendiente conocer el rol que tuvo el apresado Antonio Camayo y cómo fue la
supuesta licitación nunca hecha pública. La lista es mayor, sin contar el
proceso penal que Oviedo enfrenta en Chiclayo bajo el cargo fiscal de presunto
crimen organizado y el que se ha de generar por el tema de los audios. Curiosa
paradoja la que vive hoy el fútbol peruano.



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