La fase de producción agrícola del
Proyecto de Irrigación Olmos Tinajones (PEOT), ubicado en el departamento de
Lambayeque, comprende la irrigación de 43,500 hectáreas distribuidas de la
siguiente manera: 38,000 ha., que fueron adquiridas por 16 grandes empresas
luego de dos subastas públicas, y 5,500 ha. de propiedad de los pobladores del
valle viejo de Olmos.
¿Cuántos pobladores o agricultores locales se beneficiarán con
Olmos?
En las 5,500 ha. serán beneficiados
514 pobladores, de los cuales el 37.35% tendrán su primera incursión en la
agriculturacon la llegada de las aguas del proyecto, luego de haberse dedicado
en su mayoría al pastoreo de animales bóvidos y menores, labor que dejarán de
realizar para apostar por la agricultura.
En el año 2013, de acuerdo a la
Junta de Usuarios de Riego de Olmos (JURO), 506 del total de beneficiarios han
registrado el tamaño de su parcela[1]. Según este registro, más de la mitad
(52.2%) son pequeños agricultores que poseen parcelas menores de 5 hectáreas,
junto a ellos hay un 36.7% de medianos agricultores, y apenas un 11.1% de los
beneficiarios sobrepasan las 20 hectáreas.
Para impulsar la competitividad de
ese conjunto de pequeños y medianos agricultores, el PEOT está fomentando su
asociatividad mediante charlas y pasantías en lugares donde este modelo ha
tenido éxito, como el sector del banano orgánico de Sullana. Sin embargo, esta
oportunidad se está llevando a cabo tan sólo con los representantes de los
cinco bloques de riego, en los que ha sido dividido el valle Viejo de Olmos,
para que estos a su vez presidan las futuras asociaciones y motiven a los demás
agricultores a unirse.
¿Cuál es el beneficio concreto que ofrece el proyecto a los
pequeños y medianos agricultores?
Uno de los principales compromisos
de H2Olmos (Odebrecht) y el Gobierno Regional de Lambayeque (GRL) para con los
beneficiarios del proyecto Olmos es la provisión de infraestructura y de agua
para el riego de sus lotes. Sin embargo, la materialización de este compromiso
distingue caras: una cosa son los 16 dueños de las 38 mil ha., y otra cosa muy
distinta los 514 agricultores del valle Viejo.
Para los primeros, H2Olmos y el GRL
se han comprometido a construir tanto la infraestructura hidráulica mayor cuya
función es llevar el recurso hídrico hacia los bloques y sectores de riego,
como la infraestructura hidráulica menor que se desprende de esta última y
conduce el agua hasta cada lote.
Para los 514 beneficiarios del
valle viejo la situación no es tan favorable: contarán solamente con la
infraestructura hidráulica mayor y un hidrante del cual deberán extraer el
agua, mermando así sus posibilidades de obtener el agua de riego en cada
predio. Esta, sin duda, es una decisión desconcertante considerando que son los
futuros pequeños y medianos agricultores olmanos quienes tendrían mayores
dificultades económicas para la construcción de los canales faltantes.
Ante ello, la JURO ha tenido que
idear formas para remediar esta situación de inequidad, contactándose con el
Programa Subsectorial de Irrigaciones (PSI) para la elaboración del perfil de
un proyecto de riego menor, que costaría aproximadamente S/. 204 millones[2].
Según la JURO, ya se ha presentado el perfil al Ministerio de Economía y
Finanzas (MEF) pero todavía no se sabe si este financiaría el proyecto de
construcción de infraestructura menor totalmente, o si se requerirá a los
agricultores del valle viejo que pongan alguna contraparte económica.
En resumen, todo apunta a que en
lugar de valorar su mayor número o niveles de pobreza, en comparación a los 16
dueños de las 38 mil hectáreas de Olmos, tanto el GRL como H2Olmos conciben a
los beneficiarios locales del proyecto como una carga por la que no están
dispuestos a arriesgarse, tanto así que, como señala LRA Nº 122, la
responsabilidad de H2Olmos de cobrar a los agricultores locales la tarifa de
agua dejará de ser exigible si estos no cumplen oportunamente con el pago en un
plazo de 6 meses. En tal caso el problema se trasladará al GRL.
El
Estado, entonces, ha firmado un contrato sumamente desventajoso que no es
acorde a su compromiso de atender las necesidades de todos sus ciudadanos por
igual si no que está negociado de tal manera que los principales beneficiarios
sean el concesionario y los grandes inversionistas, restándole importancia a
los aspectos del proyecto relacionados a los pequeños y medianos agricultores
de Olmos.



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