En
un acontecimiento sin precedentes que ha marcado la historia de la fe en el
norte peruano, la más alta jerarquía de la Iglesia Católica llegó al pequeño
pero fervoroso pueblo de Ciudad Eten. Esta visita representa la primera vez que
una delegación de tal magnitud eclesial pisa la tierra donde, en 1649, tuvo
lugar el único Milagro Eucarístico documentado en el Perú. El evento, cargado
de simbolismo y esperanza, se realizó en el marco de la 34ª Jornada Mundial del
Enfermo y bajo la bendición del Papa León XIV, quien envió a esta prestigiosa
representación para acompañar al pueblo fiel en un lugar profundamente
vinculado a la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
La
Santa Misa, celebrada en el templo Santa María Magdalena, fue presidida por el
Cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del
Desarrollo Humano Integral y concelebrada por el Nuncio Apostólico, Mons. Paolo
Rocco, Mons. Jorge Izaguirre, Obispo de Chosica y Primer Vicepresidente de la
CEP, y P. Elmer Uchofen, Párroco de la comunidad. Integraron la comitiva
Monseñor Giuseppe Quirighetti, Consejero de la Nunciatura Apostólica; el Padre
Joseph Savarimuthu, secretario del Cardenal Czerny; Monseñor Jorge Izaguirre,
Obispo de Chosica y Primer Vicepresidente de la CEP; Monseñor Luis Alberto
Barrera Pacheco, Obispo del Callao y Segundo Vicepresidente de la CEP; Monseñor
Antonio Santarsiero Rosa, Obispo de Huacho y Secretario General de la CEP;
Monseñor Lizardo Estrada Herrera, Obispo Auxiliar del Cusco y Secretario
General del CELAM, monseñor Guillermo Inca Pereda, Capellán de Su Santidad,
entre otros.
Durante
la homilía, Mons. Edinson Farfán Córdova, O.S.A., Obispo de Chiclayo,
reflexionó sobre la grandeza de un Dios que escucha con especial atención las
plegarias de quienes sufren. Bajo el lema "Menos palabras, más
acción", el prelado hizo un llamado a superar la religiosidad superficial
y transformar la fe en actos concretos de compasión al estilo del buen
samaritano. Recordó que los enfermos ocupan un lugar privilegiado en el corazón
de Cristo y que el Divino Niño del Milagro es un recordatorio constante de la
presencia de Dios en medio de la fragilidad humana.
Previamente
a la visita, en un gesto de profunda devoción y hospitalidad, el grupo católico
"Milagro Eucarístico", bajo la coordinación de Jesús León Angeles,
hizo entrega al Cardenal Czerny de presentes cargados de significado espiritual
y artístico. Entre los obsequios destacaron una mini anda calada con pan de oro
y una custodia con la imagen del Niño irradiando luz divina, así como la agenda
"Milagro Eucarístico", trabajo ganador del Premio Cardenal Landázuri
2023. Además, se le entregó el libro “Una historia de fe” y el himno en papel
couché con acabados especiales y al día siguiente --en el Santuario Nuestra
Señora de la Paz-- dicho grupo le entregó un cuadro collage que documenta los
diversos momentos en los que el actual Papa León XIV visitaba Eten durante su
etapa como Obispo de Chiclayo, reforzando el vínculo afectivo que el Santo
Padre mantiene con esta comunidad.
Esta
visita oficial ha reavivado en el pueblo de Eten el anhelo de que el Milagro
Eucarístico reciba pronto el reconocimiento oficial de la Santa Sede. Los
fieles mantienen la esperanza de que, con la bendición del Papa León XIV, el
proceso canónico llegue a su culminación, permitiendo que el mundo entero
reconozca el prodigio de la Hostia Consagrada en tierras peruanas. La jornada
concluyó con honores protocolares por parte de la Municipalidad Distrital,
donde el alcalde Iván Reque Ñiquen entregó la Llave de la Ciudad al Cardenal
Czerny y los tradicionales sombreros de paja palma macora (uno para él y otro
destinado al Santo Padre). Por su parte, el párroco local, P. Elemer Uchofen,
obsequió al purpurado una imagen del Divino Niño, paños típicos y una muestra
de la hospitalidad etenana con pavo al horno.