Según algunas denuncias, sin
embargo, las aulas del Algarrobos habrían sido escenario de hechos no solo
pecaminosos, sino delictivos.
El 11 de julio del 2016, María
Elena Paz recibió una perturbadora confesión de su nieto de 9 años de edad. El
niño -identificado con las iniciales T.J.Q.A., y al que llamaremos “T”- le
contó que durante los años 2014 y 2015, el profesor Agustín Serquén
Sandoval (35) lo tocó, besó y se masturbó en frente de él. En ese
entonces, el menor tenía 7 y 8 años de edad.
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| Agustín Serquén Sandoval |
Según “T”, Serquén lo llevaba a
un aula del colegio a las horas de recreo y salida. Allí, señaló el niño en el
peritaje psicológico a cargo del doctor Jorge Enrique Cardich Hurtado, el
maestro lo tocaba por encima de la ropa, lo besaba en la boca, hacía que el
niño lo toque por debajo de la ropa y se masturbaba en frente a él.
“T”, que cursaba segundo y
tercero de primaria al momento de los hechos, señala que Serquén Sandoval le
regalaba canicas después de tocarlo, además de decirle que se había confesado y
que “ya no lo iba a hacer”. Relata, también, que el maestro le pedía que no les
relate a sus padres lo ocurrido porque podría ir a prisión y “sus hijas se
quedarían sin padre”.
María Elena Paz denunció a
Serquén Sandoval por los presuntos abusos a su nieto. El 15 de julio del 2016,
el Ministerio Público inició una investigación preliminar en contra del
profesor y, 10 meses después, la Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa
de Chiclayo formuló acusación penal por el delito de actos contra el pudor ante
el Poder Judicial. Pidió 11 años de prisión para Serquén, además de
20 mil soles de reparación civil.
LA DEFENSA
Agustín Serquén ha negado las
acusaciones del niño. Su defensa, a cargo de los abogados Miguel Ángel Falla
Rosado y Gandi Vásquez Gonzales, alegó que el relato del menor era inverosímil
e incoherente. Asimismo, señaló que el interior del aula donde se habrían
perpetrado los abusos sexuales era visible desde afuera, lo cual hubiera hecho
imposible que nadie se percate de lo que ocurría puertas adentro. Los abogados,
además, sostuvieron que la entrevista a “T” fue hecha de manera inadecuada y
presentaron peritos psicológicos que atribuyen el relato del menor a su
imaginación y a problemas personales del niño.
EL COLEGIO
El 17 de abril del 2017, la Tercera Fiscalía Provincial de Chiclayo
solicitó la incorporación del colegio
Algarrobos como tercero civil responsable en el proceso
contra Serquén Sandoval. Esto,
sustentado en que el acusado se desempeñaba como docente en la escuela al
momento de los hechos, además de que “el colegio debió velar por proteger la
identidad física y sexual de los alumnos que integran su institución”.
Sin embargo, el pasado 21 de agosto,
el Juzgado de Investigación Preparatoria declaró infundado el pedido por
considerar que, si bien Serquén habría abusado del menor en su lugar y horario
de trabajo, la conducta era una “actividad prohibida” por parte del colegio.
Según Renzo Vinelli, especialista
en derecho penal, en este caso la responsabilidad civil del colegio está
“totalmente acreditada”. En su opinión, “el profesor en el colegio es
representante de la máxima autoridad” y, por consiguiente, el colegio tiene
responsabilidad civil por una inadecuada conducta suya. “La responsabilidad
civil va por la falta de control, de selección. Los tocamientos han sido en el
contexto de un salón de clases, por lo que se cumplen los requisitos [para
constituir tercero civil responsable]”, señala.
LA PRUEBA FALSA Y EL SUPUESTO ENCUBRIMIENTO
Pero fue un hecho ocurrido
durante el proceso lo que levantó sospechas de un supuesto
encubrimiento por parte del colegio Algarrobos al acusado. Para acreditar
que había cumplido con el deber de monitorear al personal educativo -y, así,
refutar la constitución de tercero civil responsable- el colegio presentó una
supuesta evaluación psicológica realizada a Agustín Serquén y firmada por Geiner
Guevara Coronel, miembro del área de psicopedagogía del colegio. El documento
indicaba que la prueba se había realizado en noviembre del 2015;
sin embargo, Guevara Coronel recién obtuvo el número de colegiatura con el que
firmó la evaluación –requisito legal para realizar evaluaciones psicológicas y
ejercer como psicólogo- en febrero del 2016. Asimismo, el documento
cuenta con el logo del aniversario número 25 del colegio, hecho que ocurrió
recién en el año 2016, año siguiente de la supuesta evaluación.
Según Vinelli, las
irregularidades en la presentación de esta evaluación “muestra a todas luces la
inconducta del colegio, queriéndolo proteger [a Agustín Serquén]”.
Ante este hecho, el Ministerio
Público abrió una investigación preliminar contra Guevara Coronel por el delito
de ejercicio ilegal de la profesión, así como a Aníbal Mera
Rosa, uno de los directores del colegio Algarrobos y quien presentó el
cuestionado documento, por el delito de falsedad genérica. Según fuentes de la
fiscalía, el director general del colegio, Hugo Calienes Bedoya,
será incluido en la acusación formal, debido a que presentó el mismo documento
cuestionado en julio del 2016.
No es la primera vez que Calienes
Bedoya es acusado de obstaculizar un proceso de índole sexual relacionado con
el colegio Algarrobos. En el 2015, un alumno del colegio fue filmado mientras
era atacado sexualmente por dos compañeros escolares. Si bien el hecho ocurrió
fuera de las instalaciones del Algarrobos, el abogado de la víctima pidió la
inclusión de Calienes en el proceso por no haber colaborado con la
investigación.
¿QUIÉN PAGA LA DEFENSA DE SERQUÉN?
En efecto, la madre de “T” cree
firmemente que las autoridades del colegio Algarrobos están encubriendo al
acusado de abusar sexualmente de su hijo. Según Alay, incluso, el colegio
estaría asumiendo los costos de la defensa de Serquén. Esto debido a que el
profesor es representado por un prestigioso y costoso estudio de abogados
chiclayano a pesar de ser una persona de bajos recursos: Falla Rosado
& Abogados.
En agosto del 2015, la
Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, también ligada al Opus Dei,
anunció la firma de un convenio con el colegio Algarrobos. Hugo Calienes fue
quien firmó el acuerdo. Miguel Ángel Falla Rosado, representante de
Serquén Sandoval, es profesor en dicha universidad. Adicionalmente, al momento
en que asumió la defensa de Agustín Serquén, Falla era Director del Centro para
la investigación y Mejora de la Calidad en Servicio de la Administración de
Justicia (CIDAJ), adscrito a la referida universidad.
Este diario intentó comunicarse
con el Dr. Falla Rosado para esclarecer estas interrogantes, pero el estudio
Falla Rosado & Abogados, a través de un mensaje, indicó que no darían
declaraciones hasta que exista una sentencia judicial sobre el caso.
NO QUIERE INDEMNIZACIÓN
Apenas se hubo enterado de los
supuestos abusos del profesor, Diana Alay, madre de “T”, sacó a su hijo del
colegio Algarrobos. Según comenta, a presión suya el director del colegio “hizo
unas llamadas” y logró conseguir una vacante en otra escuela para que “T” pueda
terminar el año escolar. Todos los gastos, sin embargo, fueron cubiertos sin
ayuda del Algarrobos.
Diana, sin embargo, es enfática
en algo: no busca que el acusado y el colegio la indemnicen. Lo que la madre
quiere es que tanto Serquén como el Algarrobos asuman los gastos de los
tratamientos psicológicos y psiquiátricos, así como los costos procesales en
los que han tenido que incurrir a raíz de la confesión de su hijo.
“Esperamos la persona que cometió
estos actos contra mi hijo pague con su libertad y que el colegio se haga
responsable por los que actos que suceden dentro de su institución en horario
escolar, ya que, de acuerdo a su defensa, no son responsables de lo que pase
con sus alumnos bajo su cuidado”, señala Alay.
El próximo 5 de abril se llevará
a cabo la audiencia de control de acusación, en la que el jueza Mary Isabel
Núñez Cortejo -quien denegó la
constitución del colegio como tercero civil responsable- deberá decidir si
acepta o no la denuncia. Mientras tanto, “T” no puede dormir solo y aún tiene
miedo de interactuar con personas adultas que no conoce. Sin embargo -y a pesar
de su corta edad- sabe que su familia luchará por que se haga justicia.
Nota:
Este semanario intentó comunicarse con Agustín Serquén Sandoval y con
representantes del colegio Algarrobos para obtener sus fundamentales versiones
de los hechos pero no obtuvo respuesta. El abogado de Serquén, Miguel Ángel
Falla Rosado, no contestó nuestros mensajes y llamadas, pero el estudio de
abogados nos comunicó que no darían declaraciones hasta luego de emitida una
sentencia judicial.




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