La
contaminación por arsénico en el agua se ha convertido en una amenaza
silenciosa para miles de familias de la provincia de Lambayeque. Estudios de
Ingemmet, GERESA y universidades nacionales confirmaron niveles de arsénico
hasta once veces superiores al límite permitido por la Organización Mundial de
la Salud, especialmente en distritos como Mórrope, Pacora, Mochumí, Túcume,
Motupe y Salas. El caso más crítico se registra en el centro poblado Cruz del
Médano, donde incluso se detectó presencia de metales pesados en el organismo
de la población expuesta durante años al consumo de agua subterránea
contaminada.
El diagnóstico
técnico es contundente. Investigaciones de la UNPRG y de la Universidad
Nacional de Cajamarca revelaron concentraciones de hasta 0.1154 mg/L de
arsénico en pozos destinados al consumo humano, cuando el máximo permitido por
la OMS es de apenas 0.01 mg/L. La GERESA Lambayeque reconoció oficialmente que
desde el año 2016 existen reportes sobre contaminación en el agua de consumo
rural. Especialistas advierten que la exposición prolongada puede generar
cáncer, daños renales, afectaciones neurológicas, anemia y graves consecuencias
en niños y adultos mayores.
Frente a esta
crisis sanitaria, el abogado y empresario Eduardo Jacinto Teque plantea una
respuesta inmediata y estructural basada en la instalación de plantas modernas
de tratamiento de agua potable con tecnología para remover arsénico en los
distritos más afectados. Su propuesta incluye sistemas de ósmosis inversa,
filtros de adsorción con hierro activado, clausura y monitoreo de pozos
contaminados, perforación de nuevas fuentes de agua y abastecimiento temporal
mediante cisternas certificadas mientras se ejecutan las obras definitivas.
Asimismo,
propone declarar en emergencia sanitaria las zonas afectadas para acelerar
presupuesto, intervención del Ministerio de Vivienda y financiamiento de
infraestructura hídrica rural. También plantea programas permanentes de
vigilancia de la calidad del agua y atención médica para detectar daños
causados por exposición prolongada a metales pesados.
“Lambayeque no
necesita paliativos; necesita agua segura y plantas de tratamiento modernas”,
sostiene Teque, quien considera que el acceso al agua limpia no puede seguir
siendo un privilegio.
Mientras miles de familias continúan consumiendo agua contaminada, el candidato busca posicionar una propuesta basada en diagnóstico técnico, soluciones reales y liderazgo frente a una de las crisis sanitarias más graves que enfrenta la región.

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