Masa tumoral, que tenía 40 centímetros de diámetro y pesaba 2 kilogramos, comprometía el riñón, el bazo, el páncreas y el colon. La usuaria no requirió de transfusión de sangre, gracias a un estricto control vascular.
Una compleja
cirugía realizada en el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo permitió
salvar la vida de Antonieta Coronel Ubilluz, de 49 años, quien padecía un
liposarcoma retroperitoneal, un tipo de cáncer poco frecuente y agresivo.
La paciente
presentaba un tumor de cuarenta centímetros y casi dos kilogramos de peso que
había comprometido su bazo, el riñón izquierdo, la porción distal del páncreas
y el colon descendente.
El
procedimiento fue realizado por un equipo multidisciplinario liderado por el
doctor Daniel Otayza Hurtado y consistió en una resección multivisceral en
bloque, técnica de alta complejidad que permitió retirar el tumor junto con los
órganos afectados.
El jefe del
Servicio de Cirugía, doctor Jimy Agüero Acuña, explicó que dejar una mínima
parte del tumor representaba un elevado riesgo de recaída, por lo que se optó
por una intervención quirúrgica de máxima precisión.
Uno de los
aspectos más destacados de la operación fue que, pese a la magnitud de la
cirugía y al alto riesgo de hemorragia, no fue necesaria una transfusión de
sangre, gracias al control minucioso de los vasos sanguíneos.
Tras su
recuperación, Antonieta expresó su agradecimiento a EsSalud. "Siento que
he vuelto a nacer y no me cansaré de dar gracias a Dios y a estos maravillosos
médicos. Entré al hospital con mucho miedo, pero ellos me tomaron de la mano y
me dieron la seguridad que necesitaba", manifestó emocionada.
A su vez, el
gerente de la Red Prestacional Lambayeque, doctor Alberto Fernando del Valle
Espejo, destacó que esta proeza médica demuestra la capacidad resolutiva del
Hospital Almanzor Aguinaga para atender patologías de alta complejidad,
evitando que los pacientes tengan que ser trasladados a Lima.

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