Ya en el entretiempo se había
acercado mucha gente a la casa del campeón y una explosión partió la noche con
el distante pitazo final. Al grito interno de campeón de los empleados del
club, siguió la apertura de los portones y el público comenzó a entrar como una
incontenible marea azul y amarilla.
El campo de
juego estaba vallado y la misma contención metálica que se utiliza los días de
partidos se había colocado frente a la puerta del vestuario local. Adentro
estaba listo el cotillón y la estrella amarilla con el número 67 en azul, por
la cantidad de títulos logrados por la institución de la Ribera en sus 113
años. Los primeros en ingresar, a las 23.14, fueron Darío Benedetto y Pablo
Pérez, con la copa alzada por ambos. Entre gritos y saltos, con platillos y
redoblantes, ingresó el resto de la comitiva que venía desde La Plata. El eco
del festejo íntimo traspasaba las paredes.
Con la única
excepción de los palcos y la platea preferencial, el estadio colmado celebró
con los campeones, que luego recibieron dentro de la cancha a sus familiares.
Antes de la medianoche, los fuegos artificiales iluminaron el cielo de La Boca
y la genuina alegría de los jugadores se reflejaba en una coreografía de
sonrisas, aunque el cansancio comenzó a hacerse evidente en las caras después
de casi una hora sobre el césped.
Aunque no
todo salió a la perfección. Hubo desbordes que derivaron en varias personas
atendidas en el departamento médico, chicos perdidos y la partida anticipada de
algunos hinchas ante la gran aglomeración.
Después de
la celebración en el campo de juego, plantel, familiares y dirigentes siguieron
la celebración en el salón Juan de Dios Filiberto, debajo de la platea. Comida,
bebida, música y luces de colores extendieron la fiesta mientras los hinchas
dejaban el estadio.
Traspasada
la frontera entre el final de un día y en inicio de siguiente, Boca -sus
jugadores y los hinchas- alargó el festejo del bicampeonato, una celebración
que comenzará a apagarse para encender la cuenta regresiva a la definición por
la Copa Libertadores que lo espera la semana próxima.

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