¿BUSES INTERPROVINCIALES O ATAÚDES CON RUEDAS?


(DiarioUNO) La atroz muerte por asfixia y quemaduras de 17 pasajeros –entre ellos cuatro niños– que iban a viajar a Chiclayo en una unidad de la empresa Sajy Bus, que estalló en llamas cuando se encontraba en el paradero informal de Fiori, no es más que la punta del iceberg de la precariedad con la que operan la mayoría de empresas del transporte interprovincial en nuestro país.
Aunque todavía se desconocen las causas del siniestro porque las investigaciones recién empiezan, es indignante la pasividad de las autoridades municipales para controlar que se cumplan las normas más elementales de seguridad, tratándose de muchas vidas humanas en juego. Para nadie es un secreto la forma en que trabajan estas empresas. Las abultadas estadísticas de accidentes con muertos y heridos así lo demuestran.

En declaraciones a la radioemisora RPP, el alcalde de San Martín de Porres, Julio Chávez, ha dicho que el local donde ardió el bus con sus pasajeros en el interior, fue clausurado hace algunas semanas en un operativo con la Policía Nacional y personal de Osinergmin. Bien, pero si intervino Osinergmin es que había un manejo de combustible de forma irregular, por decir lo menos.
A ello se suman las declaraciones a Canal N, de un sobreviviente quien dijo que en el bus se percibía un olor a gasolina. Además, el bombero Jorge Vera dijo a la televisión que el cuadro que se vio dentro del bus no podría haber ocurrido sin la presencia de un líquido altamente inflamable en el lugar. No obstante, la empresa ha negado que el bus transportara combustible.
Eso lo dirán las investigaciones a cargo del Ministerio Público y la Policía Nacional. Sin embargo, el problema va más allá. Por un lado, autoridades que no controlan; de otro, empresas que no cumplen reglamentos y choferes que salen con sus unidades de los terminales y usan ese tipo de paraderos informales para recoger más pasajeros.¿Y quién defiende la vida de los miles de pasajeros que diariamente hace uso del transporte interprovincial?
Aquí tiene que haber una investigación hasta las últimas consecuencias. Pero, también, las autoridades del Ministerio de Transportes, de los municipios, de Sutran y la Policía Nacional, deben cumplir con su deber de fiscalizar para que esta penosa tragedia que ahora enluta varios hogares peruanos no se repita. Basta ya de indiferencia. Basta ya de informalidad, cuando están de por medio vidas humanas. No conviertan los buses interprovinciales en ataúdes con ruedas.

Compartir:

Publicar un comentario

 
Designed by OddThemes & Best Wordpress Themes 2018
Copyright © Semanario Clarin Chiclayo | Contacto | Acerca De