Coordinador del área de
licencias no cumple con el perfil
* Carecen de
infraestructura, póliza de seguros y seguridad.
* Evaluadores carecen de capacitación en Transporte Terrestre y Seguridad Vial.
(LaRepública) Tras efectuar una supervisión de tres meses, la Contraloría identificó cinco situaciones adversas en el proceso de emisión de licencias de la Gerencia Regional de Transportes (GRT), que afectarían procedimientos administrativos, el cumplimiento de objetivos e incluso la garantía de proteger la vida humana.
Según el informe de orientación de oficio n.º 000005-2019,
elaborado por el Órgano de Control Institucional (OCI), desde el 2013
hasta abril del 2019, la Dirección Ejecutiva de Circulación Terrestre del GRT
emitió 13 autorizaciones para habilitar a centros médicos a
expedir certificados de salud a los postulantes sin contar con
procedimientos o requisitos establecidos en su Texto Único de Procedimientos
Administrativos (TUPA). El Reglamento Nacional del Sistema de Emisión de Licencias
de Conducir establece que para brindar dicha autorización el centro médico
debe probar que cuenta con inscripción en RENAES, licencia municipal de
funcionamiento, médicos colegiados, equipamiento específico, los
cuales no habían sido considerados.
Asimismo, otra deficiencia del TUPA se encuentra en los
requisitos para obtener licencias por otorgamiento directo o recategorización,
pues difieren de los establecidos en el mencionado reglamento nacional.
El documento de la GRT no tiene contemplado la entrega de declaración jurada de
estar privado por resolución judicial a conducir vehículos de transporte, no
tener multas pendientes de pago ni sanciones pendientes de cumplimiento ni
presentar constancia de finalización del programa de formación de conductores
expedida y registrada en el Sistema Nacional de Conductores.
La Contraloría también advirtió que la GRT no cuenta
con mecanismos de control interno para la designación de
evaluadores encargados de los exámenes de conocimiento de reglas (teórico) y de
manejo (práctico), lo que “convierte al Área de Licencias en un área sensible,
crítica y de alto riesgo”. Es decir, no se tienen lineamientos para determinar
el nivel de competencia de los evaluadores, un instructivo para los exámenes de
reglas y procedimientos para el manejo del examen. El OCI halló que solo uno de
los doce evaluadores cuenta con capacitaciones en transporte terrestre y
seguridad vial; mientras siete no cuentan con formación en ninguna de estas
materias.
De acuerdo al informe, la GRT no cumple con ciertos
requisitos para ser un centro de evaluación, pues aún no designa un director,
tiene insuficientes vehículos para el uso de los postulantes, no tienen póliza
de seguro de responsabilidad civil extracontractual a favor de
terceros, la infraestructura cerrada a la circulación vial tiene semáforos
inoperativos, falta señalización, carece de elementos de seguridad para resguardar
la integridad física de los postulantes e incluso “falta de primeros
auxilios en caso de accidentes”.


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