* Nueva gestión de la Sunedu detecto vicios en nombramiento de Linda Cossío, quien incumplía calificaciones requeridas.
La
Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) declaro
nulo el concurso público que nombro directora de licenciamiento a Linda Lucila Cossío
Labrín, al no cumplir con la experiencia y calificaciones académicas necesarias
para ejercer el cargo que-irónicamente-evaluaba la calidad educativa de las
instituciones a nivel nacional.
La decisión del
nuevo Consejo Directivo desarticularía el principal brazo operador que habría
beneficiado a un grupo de universidades a través de la denegatoria
indiscriminada de licenciamientos institucionales.
Tal como denunció
Expreso hace un año, la Sunedu, creada el 3 de julio de 2014 en
el gobierno de Ollanta Humala (Ley Universitaria N°30122) estuvo
impidiendo la libre competencia en el mercado de estudios universitarios, a
través de medidas burocráticas que evitaban el ingreso de nuevas universidades
o la reforma de universidades denegadas.
La Sunedu se atribuyó
facultades no concedidas por ley. En apenas 20 meses cerró 46 universidades ,2.3
universidades por mes, dejando en la calle a más de 180 mil estudiantes y una
enorme comunidad de egresados de diferente centro de estudios, dado que su
título universitario se encontraba estigmatizados o venido a menos, por ser de
una universidad no licenciada.
A ello se sumó la prohibición de admitir nuevos estudiantes en universidades que buscaban una reforma, limitando la libertad de empresa y el libre acceso de nuevas universidades al mercado beneficiando a un oligopolio de universidades afines al actuar de la Sunedu entonces dirigida por Oswaldo Zegarra.
El objetivo de
la Sunedu era asegurar una oferta educativa de calidad en favor de los
estudiantes, a través del licenciamiento y supervisión de este servicio
público, tomando medidas para restructurar, reformar y rectificar el rumbo de
la casa de estudios, con la finalidad de no afectar el derecho a la educación
de estos miles de estudiantes.
Este objetivo
fue vulnerado, entre los años 2018 y 2022, cuando la Sunedu olvido sus
facultades originales y se dedicó a favorecer a un oligopolio de universidades
que pertenecían a poderosos grupos económicos, dándoles licenciamiento y
sacando del mercado a quienes tuvieran licencia denegada, equiparándolas con
cancelaciones de licencia por falta grave.
El candado
habría sido impedir a las no licenciadas nuevos procesos de admisión,
ahogándolas económicamente mientras intentaban adecuarse a los nuevos
estándares de calidad.
PODEROSA
DIRECCION DE LICENCIAMIENTO
Este modus
operandi enquistado por años se sostuvo en el rol de la dirección de
Licenciamiento, encargada de evaluar el cumplimiento de las Condiciones Básicas
de Calidad (CBC) que debía cumplir cualquier universidad en el territorio
nacional, siendo evidente que no midió a todas las universidades con la
misma vara, otorgando licencias a universidades sin locales y denegando
licencias a universidades que buscaban una reforma real de su calidad
educativa.
Este 6 de
diciembre de 2023 fue destituida quien fuera la poderosa directora de
Licenciamiento y operadora en la Sunedu Caviar, Linda Lucila Cossío Labrín,
quien adquirió un protagonismo especial.
Ella y su equipo
serian responsables de evaluar que una universidad cumpliera o no con las CBC,
tarea que requiere un nivel de expertise de alto nivel, pues los
expedientes de licenciamiento contienen información amplia y compleja que no
puede ser revisada y evaluada por cualquier profesional, sino por un equipo
multidisciplinario con amplia experiencia en el sector educativo universitario
y en las características particulares del rubro.
Irónicamente,
la señora fue la primera en no cumplir con las condiciones de calidad
necesarias para ejercer sus funciones, razón por la cual fue destituida del
cargo, al declararse nulo el concurso que la nombro directora de
Licenciamiento.
Fuente: Diario Expreso



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