Según declaraciones del Gobernador Regional de
Lambayeque, los miembros de la comisión de avanzada del Vaticano quienes
visitaron Chiclayo la última vez, hicieron recomendaciones para evitar el lujo
y las exageraciones, pidiendo solo lo más sencillo y funcional para el
visitante de noviembre.
Y es que no debemos olvidar que, como Obispo, el
señor Prevost nos conoció a todos y sabe de qué pie cojeamos, además de que su
círculo más cercano de amistades lo ha mantenido informado de toda la bulla que
en el nombre de su nombre se viene haciendo con grandes tabladillos, orquestas
de cumbia, bailarinas y mucha cerveza.
Eso además de haber encontrado varios agentes
distritales que hacen gastos y piden colaboraciones para colocar la imagen del
patrón del pueblo frente al visitante, sin meditar en que esos desperdicios de
recursos no son únicamente las exageraciones del presupuesto regional, sino que
suman los trabajos de miles de devotos humildes que están apostando todos sus
yapes con la esperanza de que alguien muy dinámico y hablantín los coloque en
sillas especiales, alli frente al mismísimo Papa.
Business o Vivissnes? El invento de la Ruta del
Papa ha significado gastos de los cuales nadie rinde cuentas. La moda de
confeccionar polos para los participantes oficiales tiene un precio y todo eso
sale del bolsillo de los ciudadanos. Directa o Indirectamente por medio de sus
impuestos. Y para muchos interesados en el negocio, no hay ocasión mejor para
solucionar toda suma que no cuadre haciendo ingresar documentos por honorarios,
gastos en refrigerios, banderolas, afiches. movilidades y todo lo que significa
hacer bulla para cerrar un agujero en los resultados de gestión.
Mucha responsabilidad que la Contraloría tiene que
asumir y en particular un dolor de cabeza para el candidato que resulte ganador
el 4 de octubre y a pleno empujón recibirá la transferencia de gestión de un
período a otro, quizá con cientos de papeles amontonados en cajas de cartón,
igualito como hizo un fulano al entregar cuentas de una gestión sospechosa y
tratando de impedir que todo se revise convenientemente
Y eso que nos falta el otro visitante, pero el del
Niño del lado malo. Lo peor que puede suceder en Lambayeque es que las dos
visitas coincidan el 13 y 14 de noviembre; porque solamente con imaginar
grandes lluvias en Chiclayo y charcos de agua en todo el centro de la ciudad
debería ser suficiente para que ni la exalcaldesa ni el exgobernador siquiera
aparezcan la cabeza por allí.
Pero como la piedad del Altísimo no tiene límites
ni nosotros debemos tener malos deseos, será bueno que el Papa nos vea
nuevamente a todos los descarriados de los cuales se acordó muy bien cuando se
refirió a su Diócesis y al pueblo fiel de Chiclayo, para sorpresa de muchos,
particularmente la mía.
Monseñor Prevost, hoy León XIV, conoce a cada uno
de los cientos de ayayeros y allí comprobará quiénes son los que ni siquiera lo
escucharon cuando fue Obispo pero que ahora publican cualquier fotografía que
encontraron por allí, jurando ser amigos íntimos de Su Santidad.
Asi es, Su Santidad, ¡Cuántos billetes se juegan en
el nombre de su Nombre! Y se repite la historia de Jesús que nos relata la
Biblia, con el riesgo de que, en aplicación directa de su integridad, Monseñor
Prevost salga con un chicote en mano para espantar a todos esos mercaderes del
templo, Y que los persiga por calles y baches muy lejos, para que no tengan la
intención de volver en la próxima vez, perjurando que ya fueron perdonados.

Publicar un comentario