Una niña de
seis años logró recuperarse favorablemente tras sufrir una intoxicación
producto de la ingesta accidental de silicona líquida. La menor fue trasladada
al Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo de la red prestacional Lambayeque de
EsSalud durante el turno noche, donde recibió atención oportuna por parte del
equipo de Emergencia y posteriormente fue derivada a la Unidad de Cuidados
Intensivos (UCI) debido a la complejidad de su condición.
El pediatra Augusto
Domínguez Córdoba explicó que, tras su ingreso al área de Emergencia, se
realizó el manejo correspondiente y se dispuso su entrada inmediata a la UCI,
donde permaneció durante tres días bajo vigilancia especializada. Luego, la
menor fue trasladada al servicio de Pediatría para continuar con su
recuperación y completar su convalecencia.
El tratamiento
médico de emergencia consistió en la corrección inmediata de la acidez
sanguínea mediante el aporte de cloruro de sodio y bicarbonato por vía
endovenosa. En paralelo, se administró ácido folínico y se inició de forma
oportuna una infusión de etanol al 42 % a través de una sonda nasogástrica,
calculada estrictamente bajo un flujo de mantenimiento basado en el peso de la
menor.
La respuesta
terapéutica fue altamente favorable. En un lapso de tres a cuatro horas, la
menor experimentó una notable mejoría neurológica, recuperando la conciencia
completa, orientándose en tiempo y espacio, y reconociendo a sus familiares
directos al momento de su traslado a la UCI. Esta evolución positiva permitió
al equipo médico descartar complicaciones respiratorias y prescindir de la
ventilación mecánica.
Después de
cinco días de atención especializada, y gracias al trabajo articulado de los
equipos de Emergencia, UCI y Pediatría, la pequeña logró recuperarse
favorablemente y pudo retornar a su hogar. La intervención oportuna y el
seguimiento permanente de los profesionales de salud fueron fundamentales para
acompañar su evolución hasta lograr su recuperación.
Su madre, Lucía
de la Cruz Toñoque, expresó su agradecimiento a los médicos y especialistas que
atendieron a su hija durante los días que permaneció hospitalizada y destacó la
atención recibida. “Es obra de Dios. Sin él no se puede hacer nada, mediante él
y la mano humana de los doctores. Como madre me siento tan gratificada y
bendecida porque mi niña se va sana y salva”, manifestó. La madre señaló que la
recuperación de su hija representó para su familia una nueva oportunidad y
agradeció la dedicación del personal de salud que estuvo pendiente de la
evolución de la menor durante su permanencia en el hospital.
Ante este caso,
el pediatra Augusto Domínguez hizo un llamado a los padres de familia a
extremar las medidas de seguridad en el hogar, especialmente con niños en edad
preescolar, y recomendó no dejarlos solos cuando se encuentren cerca de
productos que puedan representar un riesgo para su salud.

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