* A casi un mes de la
visita de León XIV A Perú el representante del clero sobre la importancia del
regreso del pastor al país que lo acogió por tantos años. Su presencia y
mensaje serán esenciales.
* Abramos el corazón a las
diversas realidades que vive el país. No solamente pensemos en que va ir a
Chiclayo, Cusco, Pucallpa…”
* Su sencillez, cercanía, su servicialidad lo distinguían. Su participación era puntual y sencilla.”
¿El Perú que encontrara
en su visita el papa León XIV es distinto al que dejo siendo monseñor Robert
Prevost
Lo que uno ve en esta
visita es que él es el camino de la esperanza.
El papa Francisco nos dejó
una huella muy importante, el jubileo de la esperanza. Si lo miramos como el Perú,
cada país tiene sus propios problemas, pero yo quiero partir de una realidad:
el jubileo de la esperanza no viene como algo casual, es importantísimo para
los restos actuales. Es una esperanza basada en Cristo.
- Francisco nos dejó la
Frase:
“Que no te roben la esperanza”.
¿Los peruanos tenemos vivo ese mensaje o León XIV viene a devolvérnosla?
La esperanza es un don que
recibimos por el bautizo. Todos lo tenemos, porque lo hemos recibido como semilla.
León XIV viene a reavivar, reanimar. El gran reto del ser humano es que, en
medio de las adversidades, no pierda la esperanza.
*El lema de la visita es
“Abramos el corazón”, ¿Qué se busca con él?
No olvidemos que el viaje
del Papa es misionero, pastoral. Más allá de visitar a las autoridades, es
importante que este centrado en que es pastoral. Abran el corazón a Dios, a su mensaje.
A veces por las preocupaciones vamos dejando de lado las cosas importantes,
como la oración, como el mismo hecho de caminar en gracia. También abramos el corazón
a las diversas realidades que vive el país. No solamente pensemos que va ir a Chiclayo,
Cusco, Pucallpa. So escenarios próximos a las diversas realidades de violencia,
de olvido y a veces también de descuido.
¿Cuál es el propósito de
ir a Pucallpa y a Santa Cruz en Cajamarca?
Hay que entender que
también estamos en el año del jubileo de los 300 años de la canonización de
Santo Toribio. El Papa en Zaña clausurara el año jubilar y Santa Cruz pertenece
a la diocesis de Chiclayo.
¿Es como una ruta de Santo
Tomas?
Claro que sí. La ruta de
Santo Toribio y también la ruta del Papa cuando era obispo. Santa Cruz es parte
de la ruta que él tenía.
¿Qué espera la Iglesia de Perú
con esta visita?
En el discurso que dirigió
a todos los obispos, nos recordó que tengamos como medio a Santo Toribio, quien
es un ejemplo de vida, entrega, preocupación, de catequista, caminante, hombre
de fe, que nos enseña su propia vida yendo de pueblo en pueblo. El no solo bautizaba,
confirmaba, celebraba la eucaristía, daba la catequesis, sino también recogía
la problemática de los pueblos y sabia llevársela al rey.
¿Qué realidades le van a
presentar al Papa los obispos?
Primero, agradecerle por su visita.
Segundo, resaltar su mensaje, que nos reta a ser pastores
caminantes.
Tercero, que su presencia nos trae paz y fortaleza para no caer
en la misión.
¿Puede ser esta visita una
ocasión de unidad, de reconciliación?
Primero, reconociéndonos como hermanos. No busquemos lo que nos divide,
sino lo que nos une, y junto con ello-a partir del mensaje del Papa-, descubrir
que podemos trabajar juntos para ese bien común, para sentirnos un país; no
cinco países en uno, sino un solo país.
¿Qué recuerdos tiene del
Monseñor Prevost?
Estuvo entre nosotros y no
nos dimos cuenta. Porque nunca se distinguió diciendo: “Yo soy mejor que tu
o que el otro”. Su sencillez, su cercanía servicialidad lo distinguían. Su
participación era sencilla y puntual.
Y cuando lo nombraron
obispo de Chiclayo ¿se podría decir que fueron amigos?
Si, porque trabajamos en
la Comisión de Escucha de las Victimas del Sodalicio. Su posición siempre fue escuchar.
Sabia dar respuestas, sabia ser puente entre las autoridades del Sodalicio de
aquel momento. El primer documento sobre cómo tratar estos temas lo hizo el
para la Conferencia Episcopal.
Fuente. El Comerio.

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