![]() |
| Foto: AFP |
El Pontífice recorrió en papamóovil el tramo final del
trayecto desde el aeropuerto internacional de Santiago a la Embajada de la
Santa Sede, donde se agolpaba la multitud para saludarle.
Jorge Mario Bergoglio mostraba un aspecto cansado cuando fue
recibido en la terminal aérea por la presidenta Michelle Bachelet, tras un
viaje desde Roma de más de quince horas.
Pero cuando a mitad de camino abandonó el automóvil cerrado que le
trasladaba desde la terminal aérea y se subió al papamóvil, su expresión
cambió, al ver a las miles de personas dispuestas a lo largo del recorrido que
le vitoreaban.
Al llegar a la sede de la Nunciatura, un coro de estudiantes
de colegios religiosos de la capital chilena que había estado ensayando durante
dos horas empezó a cantarle "¡Amigo Papa Francisco!".
Cientos de fieles, entre los que se encontraban algunos
parientes lejanos del papa, prorrumpieron en gritos al ver que el Pontífice
descendía del vehículo y, rompiendo el protocolo, se dirigió a saludarles.
Francisco besó bebés, escuchó pacientemente a mujeres y
ancianos, bendijo a enfermos y recibió estampas, fotografías y recuerdos de las
personas que llevaban varias horas esperando su llegada a la sede de la
Nunciatura Apostólica, situada en el céntrico municipio de Providencia.

Publicar un comentario