Sin embargo, el gran desafío
en la digitalización de estos documentos sigue siendo que sean realmente
utilizados por los usuarios.
“Existen muchas personas
que, si bien solicitan una factura electrónica, terminan imprimiéndola y
convirtiéndola en factura física”, advirtió Kenneth Bengtsson, gerente general
de Efact.
Facilidades
Bengtsson señala que emitir
facturas físicas implica tener la autorización para imprimir cierta cantidad de
documentos, llenarlas a mano y físicamente entregarlas al cliente. Mientras que
la electrónica se puede emitir en línea y se entrega por correo electrónico.
“La comparación se debe
hacer entre escribir una carta física y enviar un correo electrónico. Este
último es gratis y se entrega en el mismo momento que uno lo envía”, comenta.
Cronograma
Mediante un cronograma
presentado por la Sunat, las empresas están divididas en diferentes grupos con fechas
límites en enero, mayo, agosto y noviembre, respectivamente.
“Si no se encuentra dentro
de los grupos obligados, puede ir implementando esta modalidad pues la
Superintendencia tiene previsto que el 100% de empresas emitan y reciban
comprobantes electrónicos”, agrega.
“Es conveniente que las
empresas vayan adecuando sus procesos con pnticipación”, recomendó Bengtsson.
Destacó que realizar el
comprobante es tan fácil como enviar un correo a través de e-mail y no tiene
ningún costo.
“Las empresas especializadas
en facturación electrónica, autorizadas por la Sunat, almacenan las facturas y
con ello la compañía emisora no necesita preocuparse de los papeles ya que todo
está en línea”, refirió.

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