Por tal
motivo, y para detectar un lunar maligno, María Gracia Pereda coordinadora
médica de Mapfre, recomienda poner atención a estas características:
Asimetría: La forma de un lunar maligno
es diferente al resto.
Bordes: Por lo general son irregulares,
difusos y difíciles de seguirlos con la vista.
Color: Pueden ser desde un tono negro
pasando a uno azulado o blanco.
Diámetro: Debes estar alerta, si es
mayor a 6 milímetros.
Pereda
advirtió que las personas con piel clara son más vulnerables a
sufrir la enfermedad o personas que han sufrido de quemaduras.
Como medida
preventiva se debe realizar una revisión dermatológica anual, para
saber si hay algún cambio en la apariencia de la piel. En caso de tener manchas
cafés y pecas, es necesario revisarlas periódicamente.
Asimismo,
indicó que la extirpación quirúrgica suele ser la forma eficaz
para acabar con esta lesión. El nivel de curación en una etapa precoz
es del 100%.
Recomendó aplicar protector solar todos los días
del año y usar ropa holgada. Ante los primeros indicadores de
manchas extrañas en el cuerpo, es clave acudir a un especialista.



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