- Es una de las líderes de las Mujeres Amazónicas de Ecuador. Acaba de ganar el International President's Youth Award, de la WWF, por su trabajo a favor de los derechos de sus pueblos y de la selva.
(LaMula) Es la hija del aquel
primer levantamiento del pueblo sarayaku en 1992. Descendiente de yachaks u
hombres de sabiduría. Esos ideales hicieron que, desde los 8 años de
edad, ella se convierta en una férrea defensora de los derechos de su gente y
de la selva amazónica.
Eso fue determinante para que Nina Gualinga gane
el International President's Youth Awar, que otorga la
organización Fondo para la Naturaleza (WWF, en inglés). La entrega
se hizo este martes 8 de mayo en Cartagena, Colombia.
La WWF reconoce así "los incansables esfuerzos" de la joven líder
del Pueblo Kichwa Sarayaku, por proteger la naturaleza y las
comunidades de la Amazonía, "en una época donde la región se encuentra
amenazada como nunca antes debido a la explotación y el uso insostenible de los
recursos".
El
International President's Youth Awar, otorgado por el presidente de WWF
internacional, está dedicado a reconocer y alentar a jóvenes menores de 30
años, que contribuyen significativamente a la conservación de la naturaleza.
Hoy, a sus 24 años, Nina sigue en
su lucha. Así, por ejemplo, dos semanas marcharon hacia Quito y desde el lunes
12 de marzo, durante una semana, ella y otras 120 mujeres amazónicas
resistieron con estoicismo una vigilia en demanda de atención del presidente de
Ecuador, Lenin Moreno.
A ella, al pie del Palacio
Presidencial, la vimos allí, con su larga cabellera suelta, junto a sus
compañeras alentándolas a no claudicar. También se daba modos para estar
pendiente de su tierno hijo Tiam (Infinito), que correteaba entre las pancartas
y a ratos parecía unirse a los gritos de consignas de las mujeres amazónicas.
Con sobriedad y convicción, la
líder indígena denunció su preocupación frente a las nuevas concesiones petroleras
y mineras en el centro sur de la Amazonía. También por las amenazas de muerte,
violencia y ataques que están sufriendo las lideresas y dirigentas defensoras
de la naturaleza.
Por eso, ellas exigían una audiencia con el Primer Mandatario y al
final consiguieron que las recibiera para entregarle el Mandato de
las Mujeres Amazónicas. Este tiene 22 planteamientos, en
especial en rechazo al extractivismo (petróleo y minería) y en defensa de su
selva y territorio.
A los 18 años, hizo escuchar su voz en la Corte Interamericana de Derechos
Humanos en Costa Rica. Lo hizo en representación de los jóvenes de Sarayaku,
durante la audiencia final en un caso histórico contra el Gobierno de
Ecuador por violar los derechos y territorio del Pueblo Sarayaku para la extracción
de petróleo.
Actualmente, ella sigue
representando a la comunidad, haciendo un llamado a favor de los derechos
indígenas y una economía libre de combustibles fósiles en diversos foros
nacionales e internacionales, como la pasada cumbre climática en París.
Patricia Gualinga, otra
de las líderes kichwa y tía de Nina, la mira como una voz influyente. Aquello
quedó demostrado, por ejemplo, en su testimonio que se recoge en el documental
'Keep the oil in the ground', producido y difundido por Amazon Watch en el
2014.
Allí, Nina defiende la
importancia de preservar la Amazonía, una región esencial para la
humanidad, ante la arremetida y destrucción que genera la industria petrolera.
Así se sumó a los esfuerzos de su gente por frenar la expansión de la frontera
petrolera ante la complicidad de los gobiernos locales.
"Ecuador no va salir de la
pobreza solo porque vienen a perforar el petróleo en la Amazonía. Ecuador
perderá la única selva tropical que nos queda.
Destruirán culturas, al medioambiente, matarán a los animales. Eso no nos va
sacar de la pobreza... la mayoría de gente está viviendo con terribles
condiciones de salud, sin educación... Esas son las regiones más pobres".
Su participación ha sido muy
activa en los esfuerzos locales, nacionales y mundiales en a favor de los
derechos y territorios indígenas de la Amazonía, y por la justicia climática.
Habla con fluidez inglés, kichwa,
español y sueco (lo aprendió cuando vivió un internado en Suecia, mientras su
territorio enfrentaba una etapa conflictiva, entre el 2002 y 2003, por la
exploración petrolera).
Ese dominio de lenguas y su
conocimiento de la realidad de la Amazonía le permiten participaciones activas
y determinantes en foros internacionales de trascendencia, como las Cumbres de
Cambio Climático en Lima (Perú), París (Francia), Marrakech y Bonn (Alemania).
También estuvo en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN en el 2016,
entre otros.
En la actualidad, está empeñada
en impulsar la propuesta de vida a la que denomina Selva Viviente del pueblo
Kichwa Sarayaku. Patricia sintetiza como una nueva categoría de conservar y
respetar la naturaleza, como un espacio sagrado. "Un territorio viviente,
libre de todo tipo de extracción y que sea reconocido a escala mundial como
espacios de vida para el planeta".





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