La sesión parlamentaria fue retransmitida en directo en
pantallas gigantes, en dos amplias vías repletas de personas en las afueras del
parque de la Ciudadela, en el centro de la capital catalana.
Los manifestantes lanzaron hurras, aplausos y gritos de
"independencia", justo en el momento en que la mayoría separatista
del parlamento catalán aprobó la resolución que declaró "la República
catalana, como Estado independiente y soberano".
Descorchando botellas de cava y con los brazos entrelazados,
los manifestantes entonaron con fervor el himno de Cataluña, muchos con el puño
en alto.
"Nos ha costado tanto llegar a este momento", dijo
Judith Rodríguez, una trabajadora social de 38 años con lágrimas en los ojos.
"Estoy muy emocionada, muy contenta, de por fin ir
hacia adelante y construir una república, un país nuevo, a partir de
cero".
Vestida con una camiseta que dice "fem pais"
(hacemos país, en catalán), dijo no temer la aplicación del artículo 155 por
parte del gobierno central de Mariano Rajoy, para poner a Cataluña bajo tutela
de Madrid.
El marido de Judith, José Ligero, gestor inmobiliario de 43
años, afirmó: "Entiendo que hemos ido por un camino que no está bien visto
por otras partes del mundo, pero no tuvimos elección. Esto no lo han llevado
los políticos, esto salió de la calle".

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