El director nacional de Salud Mental del Ministerio de
Salud, el psiquiatra Yuri Cutipé, hizo esta afirmación a propósito de los
constantes casos de violación cometidos contra mujeres de todas las edades en
el Perú, especialmente menores de edad, como la pequeña de dos meses violada
por su propio padre en Huaraz.
“Los psicópatas tienen una forma de ser que es
perversa, eso es muy distinto a quienes sufren de una enfermedad mental como la
psicosis o esquizofrenia. El psicópata tiene un historial de problemas de
conducta, de falta de empatía, cometen actos contra la ley, siempre hacen daño
a las personas”, explicó a la Agencia Andina.
Dijo que, si bien algunos casos de violación pueden
ser protagonizados por psicópatas, existe otro grupo de riesgo compuesto por
personas inmaduras que tienden al placer y no tiene la capacidad de controlar
sus impulsos y deseos básicos.
“Son personas que parecen tener una edad emocional
mucho menor a su edad cronológica, pese a tener una inteligencia propia del
adulto. Emocionalmente son como niños. Sus conductas dependen mucho de su
satisfacción, del placer más que de la razón”, detalló.
No hay control de impulsos
El experto explicó que el proceso de control de los
impulsos o deseos espontáneos empieza desde que estamos en el útero de la madre
y culmina alrededor de los 5 a 7 años, después de haber incorporado diversos
patrones de conducta que ponen límites a nuestros actos de espontaneidad.
“Sabemos que los niños o niñas aprenden a controlar
sus deseos de orinar, defecar, comer entre los 5 y 7 años. Aprenden modos de
controlar sus deseos, así como estrategias para saber cuándo esas necesidades
pueden ser atendidas”, dijo.
Sin embargo, agregó, existen otras personas que
“alargan ese proceso de aprendizaje. Llegan a la adultez, pero no tienen la
edad emocional para contener esa espontaneidad, la cual está facilitada
(especialmente en lo sexual) dependiendo de las creencias que posee”.
El psiquiatra refirió que entre las creencias
irracionales de estos sujetos -que pueden dar sustento a la satisfacción de sus
instintos- está la idea de que los padres son propietarios de los hijos,
supuesto que explica además por qué muchos progenitores agreden físicamente a
los menores.
“La sociedad (constituida por otros adultos que piensan de
forma similar) les facilita, les ha dado permiso para hacer eso y (ellos) se lo
creen”, indicó.
¿Cómo son?
La máxima autoridad de salud mental del Minsa comentó que
este tipo de personalidades inmaduras “tienden a buscar siempre lo fácil, a no
asumir retos acordes a su edad, sino que más bien los evaden”.
Indicó que son personas que fácilmente se ven inmiscuidas en
problemas de consumo de sustancias porque buscan siempre las sensaciones de
placer fácil y, si están en relaciones de pareja, fácilmente se frustran y la
cambian de forma constante.
Finalmente, el experto alertó que muchas de las creencias
absurdas con las que conviven estas personas y que facilitan su accionar de
agresión sexual se basan en el machismo.
“Hay un machismo que es escandaloso (el que sale en los
medios de comunicación), pero también existe un machismo cotidiano que es el
que finalmente termina reforzando la idea de que, si un varón desea una mujer,
puede tomarla como si fuera una cosa. Ese machismo cotidiano es el que no
estamos enfrentando y es donde debemos trabajar, porque es la base de los
crímenes que ahora lamentamos”, subrayó.

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