* El pontífice ha adelantado que ha pedido estudios “sobre esta fea ideología de nuestro tiempo, que borra las diferencias y hace que todo sea igual”
* Francisco
recibió en audiencia a los participantes en la conferencia “Hombre-Mujer Imagen
de Dios. Por una antropología de las vocaciones, promovida por el Centro de
Investigación y Antropología de las Vocaciones. Debido a un resfriado, pide a
su colaborador monseñor Filippo Ciamparelli que lea el texto preparado, pero en
un breve saludo vuelve a estigmatizar la ideología de género: “Borrar la
diferencia es borrar la humanidad”.
La ha condenado
en numerosas ocasiones, definiéndola “colonización ideológica”, “expresión
de frustración y resignación” o “muy peligrosa”, como hizo la última
vez en su discurso de principios de año al Cuerpo Diplomático. Esta vez el papa
Francisco ha vuelto a condenar el gender, anunciando que había, “pedido que
se hagan estudios sobre esta fea ideología de nuestro tiempo” que anula las
diferencias y hace que todo sea igual”.
Borrar la
diferencia es borrar la humanidad
El Papa Francisco
recibió en el Vaticano a los participantes en la conferencia Hombre-Mujer
Imagen de Dios .Por una antropología de las vocaciones, una cita organizada por
el centre de Recerche el d’ Anthropologie des vocations (CRAV) y dirigía por el
cardenal Marc Ouellet Prefecto emérito del Dicasterio para los Obispos, que
tiene lugar en el vaticano, y reúne a varios estudiosos, filósofos, pedagogos,
teólogos para reflexionar sobre la antropología cristiana ,el pluralismo, el
dialogo entre culturas, el futuro del cristianismo.
El Papa hizo leer
el texto preparado a su colaborador monseñor Filippo Ciamparelli, sin embargo,
Francisco dirigió unas palabras a los presentes para subrayar la importancia
del encuentro entre hombres y mujeres, “porque hoy- dice el peligro más feo
es la ideología que anula las diferencias”.
Pedí estudios
sobre esta fea ideología de nuestro tiempo, que borra las diferencias y hace
que todo sea igual: borrar la diferencia es borrar la humanidad. El hombre y la
mujer en cambio, se mantienen en fecunda “tensión”.
Aunque aún
mantiene síntomas del resfrió el Papa ha mantenido todos sus actos, además
expreso muy locuaz que la vida de nosotros sin excluir a nadie, no es un
accidente del camino, nuestro estar en el mundo no es un mero fruto del azar,
sino que formamos parte de un plan de amor y estamos invitados a salir de
nosotros mismos y realizarlo para nosotros y para los demás.
Cada uno de nosotros tiene, pues, una misión, es decir: “estamos llamados a ofrecer nuestra contribución para mejorar el mundo y modelar la sociedad”. “no se trata de una tarea externa confiada a nuestra vida, sino de una dimensión que implica nuestra propia naturaleza, la estructura de nuestro ser hombre y mujer a imagen y semejanza de Dios”.


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