El Estado no tiene intención de prorrogar el contrato de la Concesionaria Trasvase Olmos (CTO), responsable de la operación y mantenimiento del proyecto de irrigación Olmos (Lambayeque) que vence el próximo 24 de septiembre.
Antes de su accidentada salida del Gabinete Boluarte, el
entonces premier Gustavo Adrianzén adelantó que el Estado no tenía intención de
prorrogar el contrato de la Concesionaria Trasvase Olmos (Lambayeque).
Dicho contrato vence el próximo 25 de septiembre. La CTO es
subsidiaria de Novonor Participación e Inversiones (NPI), parte del Grupo
Novonor (anteriormente Odebrecht). En un primer intento, la empresa presentó
una propuesta de adenda al concedente, el Gobierno Regional de Lambayeque, para
extender la concesión por 10 años. Ante la negativa del Estado, hay una
contrapropuesta en marcha, pero también nuevos interesados.
Y aunque hasta ahora no se ha recibido ninguna carta de
intención firme para sumir la concesión de la operación y mantenimiento del
proyecto de irrigación Olmos, dos empresas han solicitado información para
evaluar posible participación.
Según informó el gobernador regional de Lambayeque y
concedente del Proyecto de Irrigación Olmos, Jorge Pérez Flores, una de ellas
es de origen chino, mientras que la otra empresa es una empresa local: se trata
de Cementos del Sur (Calcesur), perteneciente al Grupo Gloria.
“Ambas compañías enviaron un documento solicitando
información con el objetivo de analizar la posibilidad de participar en un
futuro proceso de licitación”, señaló la autoridad.
En este contexto, Pérez Flores consideró que los 18 meses de
extensión del contrato “deben ser óptimos” para llevar a cabo el proceso de
licitación internacional y lograr que una nueva empresa asuma la gestión del
proyecto.
“Estamos abiertos a que cualquier empresa especializada en
el sector se interese en este proyecto, que no solo es vital para la
irrigación, sino que además involucra caso US$ 1,000 millones en
exportaciones”, subrayó.
El nuevo concesionario, aclaró el gobernador, será
responsable del recrecimiento de la presa Limón. Actualmente, la presa tiene
una altura de 45mentros, pero la intención es que en esta nueva concesión se
eleve a 85 metros, aumentando su capacidad de almacenamiento de 30 millones a
198 millones de m3.
“Con esta ampliación, se espera reducir la crisis hídrica y,
junto con el dragado, disminuir el impacto del déficit de agua que ha afectado
al proyecto debido a la sedimentación y problemas ambientales. Para dar una
idea, por esta crisis hídrica las empresas agroindustriales dejaron de recibir
agua durante cerca de cinco días, lo que generó penalidades por aproximadamente
S/4 millones (sobre CTO), que fue cobrada por mi gestión”, explicó.
Parablemente, el nuevo concesionario también deberá
encargarse del aseguramiento del talud y del tratamiento integral del río
Huancabamba.
LO QUE ESPERA NOVONOR
En diálogo con Gestión, Alfonso Pinillos, gerente general de
la Concesionaria Trasvase Olmos (CTO) explicó que, ante la negativa del Estado,
la empresa presentó una nueva propuesta al concedente del Proyecto, el Gobierno
Regional de Lambayeque. Esta propuesta busca modificar la adenda presentada
originalmente en agosto de 2023.
“Hemos reformulado la propuesta de la adenda, ya no se trata
de una prórroga de 10 años. Por el contrario, hemos presentado una modificación
contractual en la que planteamos ponernos a disposición de lo que el Estado
peruano decida. La nueva propuesta contempla una ampliación del plazo mínima
(del contrato de concesión), de entre ocho a doce meses, mientras el Estado
contrata a un nuevo operador, no para una gestión temporal, sino con miras a
ejecutar el recrecimiento de la presa Limón”, indicó el ejecutivo.
Asimismo, consideró que el proceso para otorgar una
concesión bajo el esquema de Asociación Público – Privada (APP), que estaría a
cargo de ProInversión, toma varios meses.
“El problema que enfrentamos actualmente es que, al menos
desde nuestra perspectiva, no conocemos a un tercero –ya sea el Estado, a
través del PEOT, o un operador privado- que cuente hoy con las capacidades
necesarias para garantizar la continuidad del proyecto sin poner en riesgo todo
lo que se ha logrado”, afirmó.
¿Qué implicaría la modificación contractual? Como parte de
la propuesta de extensión temporal del contrato, CTO contempla la contratación
de una empresa especializada en dragado para retirar el sedimento acumulado en
la presa Limón. Esta intervención es vital, ya que la capacidad de
almacenamiento del embalse se ha visto reducida ampliamente debido al arrastre
de sedimentos y eventos climáticos extremos ocurridos en los últimos años,
incluidos El Niño de 2015, el Niño costero de 2017 y el ciclón Yaku en 2023.
EL PROBLEMA CON LA PRESA LIMÓN
En cuanto al mantenimiento de la presa Limón, la empresa sostiene que ha cumplido con lo estipulado en el contrato de concesión, que exige el control de sedimentos mediante compuertas de descarga de fondo. “El diseño establece que se debe evacuar el 50% del sedimento entrante, y eso es lo que hemos hecho desde el 2012. Hemos operado conforme a los manuales técnicos”, afirmó. No obstante, ante el ingreso de un volumen significativamente mayor de sedimentos, el control regular ya no es suficiente. Por ello, la propuesta de prórroga temporal, incluye la ejecución de dragados como medida temporal, aunque la solución de fondo es el recrecimiento de la presa Limón. Este proyecto de ampliación estructural, que podría demandar una inversión estimada de US$ 250 millones, tomaría entre 4 y 5 años, de acuerdo a Pinillos, considerando los procesos de licitación y construcción.

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