En un contexto marcado por la inseguridad ciudadana, la
fragilidad institucional y una campaña electoral cargada de insultos antes que
propuestas, el reconocido periodista, exdirector del diario La República,
catedrático universitario y analista político Ángel Vallejos analizó sin
concesiones la realidad política y social del país. En diálogo con Polémica,
Vallejos advirtió que el Perú atraviesa uno de los momentos más críticos de su
historia republicana, no solo por el avance del crimen organizado, sino por la
ausencia de una verdadera estrategia de Estado y la degradación del debate
democrático.
INSEGURIDAD SIN ESTRATEGIA
Vallejos fue enfático al señalar que el fracaso del estado
de emergencia decretado en distintas zonas del país responde a la falta de una
política integral de seguridad. “No se trata de más patrulleros o chalecos,
sino de inteligencia. Sin inteligencia no hay lucha frontal ni resultados
contra la criminalidad”, sostuvo, recordando que el terrorismo fue derrotado
gracias a operaciones de inteligencia y no solo por acciones visibles.
El analista fue más allá y advirtió una crisis profunda
dentro de la propia institucionalidad policial. “Hemos caído tan bajo que, en
algunos casos, la policía está al mismo nivel del criminal. La corrupción, las
malas leyes y la falta de respaldo político terminan favoreciendo al delito”,
afirmó.
EMERGENCIAS FALLIDAS Y DEPENDENCIA EXTERNA
Vallejos calificó los estados de emergencia como medidas
improvisadas y engañosas, sin planificación ni objetivos claros. Incluso
cuestionó que capturas de alto perfil hayan sido resueltas por policías
extranjeras, evidenciando la precariedad del sistema interno de seguridad.
“Estamos esperando que otros resuelvan los problemas que nosotros no hemos
sabido enfrentar”, lamentó.
POLÍTICA DEL INSULTO Y RESPONSABILIDAD DE LA
PRENSA
Sobre el actual clima electoral, el exdirector de La
República criticó duramente la banalización del debate político, dominado por
acusaciones e insultos.
Sin embargo, también hizo una autocrítica al rol de los
medios: “Los políticos pueden decir lo que quieran, pero somos los periodistas
quienes debemos marcar la agenda del debate. Si nos convertimos en comparsa del
agravio solo por rating o ventas, no vamos a ningún lado”.
Ángel Vallejos alertó que las campañas se sostienen en
frases vacías y promesas gaseosas, sin explicar el “cómo” de las propuestas.
“Decir ‘voy a acabar con la delincuencia’ o ‘voy a terminar con la pobreza’ no
significa nada si no hay un plan serio detrás”, enfatizó.
RIESGO POLÍTICO Y DEMOCRACIA DÉBIL
Consultado sobre el principal riesgo de las próximas
elecciones, Vallejos fue contundente: “El mayor peligro es seguir haciendo lo
mismo”. Advirtió que el país vive en un ciclo permanente de vacancias,
recomposición de intereses y negociados, lo que ha llevado al Perú a tener
expresidentes presos y a ser catalogado como una de las democracias más débiles
del mundo, incluso según análisis recientes del New York Times.
REFORMAS QUE TOMARÍAN DÉCADAS
El analista sostuvo que una verdadera reforma del sistema
judicial podría tardar no menos de 30 años, debido al retraso político e
institucional del país frente a la región. “Ese es el gran temor: que las
próximas generaciones no vean desarrollo y sigan condenadas a la informalidad o
a la migración”, advirtió.
PRESUPUESTO, POPULISMO Y RESULTADOS
Vallejos rechazó las propuestas populistas de recortar
presupuestos a sectores como las Fuerzas Armadas, la Policía o el Congreso para
destinarlos a educación o salud. “El problema del Perú no es la falta de
dinero, nunca lo ha sido. El problema es la falta de control y de seguimiento
del gasto”, subrayó, cuestionando además la baja productividad legislativa de
algunos parlamentarios que pasan años en el cargo sin resultados concretos.
ELECCIONES, ENCUESTAS Y RESPONSABILIDAD
CIUDADANA
Respecto a las encuestas y al escenario electoral, Vallejos
pidió cautela y análisis. Señaló que mediciones sectorizadas reflejan más la
organización territorial de los partidos que una preferencia nacional
definitiva. Destacó que agrupaciones como Alianza para el Progreso y otras con
bases en todo el país parten con ventaja organizativa, pero insistió en que la
responsabilidad final recae en los ciudadanos. “El problema ya no es lo que los
políticos dicen, sino a quiénes elegimos”, remarcó.
EL PODER Y LA CAÍDA DE LOS PRESIDENTES
Finalmente, Vallejos reflexionó sobre por qué tantos
presidentes peruanos terminan en la cárcel. “El poder los marea, los seduce.
Llegan a gobernar pensando en el beneficio inmediato y no en la gloria futura”,
señaló, recordando que la verdadera trascendencia política se mide por el
reconocimiento histórico y no por el enriquecimiento ilícito.
Con un diagnóstico severo pero realista, Ángel Vallejos dejó claro que el Perú enfrenta una encrucijada histórica: o se rompe el ciclo de improvisación, corrupción y superficialidad política, o el país seguirá atrapado en la inestabilidad, la inseguridad y la desconfianza democrática.

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