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DEBATE EN EL CONGRESO DE LA LENGUA ESPAÑOLA SOBRE LA IA

noviembre 03, 2025

Tema central en las reflexiones del Congreso Internacional de la Lengua Española en Arequipa, mucho se habló sobre la IA y las culturas digitales. Aquí algunos aportes de los invitados más influyentes.

PRIMERO FUE EL MIEDO A LA ESCRITURA, AHORA A LA IA

Javier Cercas

Escritor español. Académico de la Lengua.

Me asombra que, a menudo, se repitan las mismas predicciones apocalípticas con cada revolución tecnológica. Platón lamentaba en el Fedro”, por boca del rey Thanos, la aparición de la escritura. Una invención “peligrosísima”, porque “implantará el olvido en el alma de los hombres, quienes dejarán de ejercer la memoria porque contarán con lo que ya está escrito”.

Siglos después, se repitieron los mismos argumentos cuando Gutenberg inventó la imprenta, Muchos auguraron que, como ese nuevo hallazgo revolucionario difundiría la cultura hasta límites desconocidos, el saber inevitablemente acabaría devaluándose. Cosas semejantes escuchamos no hace mucho tiempo sobre la Tv, la Internet o las redes sociales.

Pero lo cierto es que la escritura no provocó el fin de la verdadera cultura, sino la aparición de una cultura nueva y distinta. No digo que la Inteligencia Digital no trae riesgos. Estoy diciendo que, igual que la escritura, la prensa o la Internet, es preciso usarla para el bien y no para el mal. El problema no es la tecnología. El problema es que uso que nosotros hagamos de ella.

PENSAR LA CALIDAD LINGÜÍSTICA ANTES DE REDACTAR UN “PROMPT”

Francisco Moreno Fernández

Director del Observatorio Global en español del Instituto Cervantes.

En 1961, el escritor británico Roald Dahl publicó “El gran gramatizador automático”, una máquina a la que se le introducía información y proporcionaba cuentos y relatos muy bien elaborados. Pues bien, el gran programador automático ya está aquí, en forma de Inteligencia Artificial Generativa.

El proceso consiste en partir del uso del lenguaje natural para obtener un uso no natural del lenguaje. Con un prompt”, introducimos usos reales de la lengua, para obtener un avatar de lenguaje sintético.  En un estudio realizado en Chile, se ha comprobado que la habilidad en la redacción del “prompt” afecta las respuestas generadas por la IA. Por ejemplo, son menos eficaces las instrucciones redactadas en modo imperativo. Los resultados mejoran si junto a la petición se ofrece una argumentación superficial del resultado esperado.

La complejidad léxica del “prompt” influye en la calidad de la respuesta. No resultan eficaces las instrucciones basadas en oraciones de escasa longitud, sin subordinadas bien construidas. Las máquinas empiezan a exigir mayor formación lingüística de sus usuarios.

¿PUEDE LA IA ESCRIBIR POESÍA?

José Luis Vega

Director de la Academia Portorriqueña de la Lengua Española.

¿Es capaz la inteligencia artificial de escribir poesía?

Evidentemente, mi asistente de inteligencia artificial es capaz de escribir textos poéticos, en cuestión de segundos, sea en estilo libre o con rima conforme las instrucciones del usuario. Es capaz, además, de producir metáforas complejas, o imitar también el tono de poetas consagrados, digamos Shakespeare, Whitman, Neruda o Lorca.

Algunos experimentos que no tengo por qué poner en duda concluyen que muchos lectores, incluso poetas, no pueden diferenciar un poema escrito por un humano de otro escrito por la inteligencia artificial. No obstante, yo no creo que la IA sea capaz de crear poesía. La falsa poesía, como a la bisutería, siempre se le nota la impostura. La verdadera poesía nace de un fondo vital legítimo.  ¿Será el poeta del futuro un influencer más que responda a la seducción de la hiperconectividad, a las trampas de la servidumbre de los algoritmos y los datos o continuará siendo una voz silenciosa que no se oscurece en el ruido? La poesía ha de ser la subversiva tenaz por excelencia, o no será.

EL RETO DE LOS DIALECTOS DIGITALES

Concepción Company

Lingüista y filóloga mexicana

Es un hecho sabido que no existe un español único, ni en la lengua escrita y mucho menos en la oralidad. La lengua española es multinormativa y multicultural. ¿Por qué entonces las máquinas tienen mayor representación dialéctica de ciertos lugares y menor en otros?  ¿Por qué Google Maps me dice en Perú: “dele vuelta a la rotonda”, como se usa en España, Argentina y Uruguay, en vez de decir “dele vuelta al óvalo”? ¿De qué depende?

Aunque se ha avanzado muchísimo, sigue habiendo un déficit digital que neutraliza el español, haciéndolo de plástico. ¿A qué se debe esto? Si un Estado no impulsa la investigación, ciencia y tecnología, y no impulsa colaboración empresarial que le proporcione lenguaje a las empresas especializadas en inteligencia artificial, lo que ocurrirá es que nuestros dialectos estarán menos representados digitalmente.

Eso dependerá, en gran medida, del porcentaje del PBI que cada país invierta en ciencia y tecnología. Eso permitirá que las máquinas “hablen” más como mexicanas o como peruanas. Ese es el reto: que las máquinas reconozcan la variación cultural.

MÁS MÁRKETING QUE INTELIGENCIA

Jordi Gracia

Ensayista catalán, Ex jefe de Opinión del diario El País.

Llevamos décadas viviendo con mecanismos que actúan de forma automatizada y que, a menudo, nos ayudan en nuestras gestiones cotidianas. Pero la llamada inteligencia artificial generativa es otro invento. Es una revolución en la que estamos hace tres años, cuando determinados productos de Internet son capaces de calcular a velocidades gigantescas construcciones lingüísticas. Para conseguirlo, la máquina se nutre de todo, incluido lo que estaba protegido por los derechos de autor, vulnerados de forma salvaje.  Lo que hace la máquina es crear un discurso estandarizado, con respuestas persuasivas, convincentes y, sobre todo, obsequiosas. Con ello, la máquina quiere gratificar al usuario para fidelizarlo.

Creo que llamar a eso “inteligencia” es haber perdido la cabeza. Eso es exactamente lo contrario de la inteligencia. La inteligencia es imaginativa, creativa y crítica. La máquina trabaja sobre lo preexistente. Por tanto, solo puede predecir y prescribir sobre la base de la combinación gigantescamente rápida y nutrida de lo que ya existe. Lo que hicimos fue comprar un gran invento de márketing.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN DEBATE: ESTUDIAR EN LOS TIEMPOS DE LA IA

octubre 04, 2025

* Académico argentino Gustavo de Elorza Feldborg advierte que la inteligencia artificial está transformando nuestra relación con la lectura y el aprendizaje. Será uno de los invitados centrales del Foro Internacional de Redes Editoriales a realizarse en Arequipa.

* En otros tiempos, quien buscara una frase para enamorar recurría a los poemas de Bécquer. Hoy basta escribir un par de instrucciones en una aplicación del celular y, en segundos, un sistema de inteligencia artificial improvisa un soneto. Tema central de la ciencia ficción, el debate sobre la posibilidad del pensamiento en las máquinas ha dejado de ser teórico. “Ya no basta con hacer un curso de IA o comprar un manual de uso. Lo central es cómo pensamos la inteligencia artificial en función de nuestras profesiones”, advierte el investigador argentino Gustavo de Elorza Feldborg, doctor en Tecnología Educativa y en Inteligencia Artificial.

De Elorza, uno de los invitados centrales del Foro Internacional de Redes Editoriales organizado por la Cámara Peruana del Libro en Arequipa, sostiene que nos equivocamos cuando reducimos la IA a un uso instrumental. “Es una herramienta con capacidades cognitivas muy desarrolladas, y eso cambia la manera en que trabajamos, en que leemos, en que nos relacionamos con el conocimiento”. Para el conferencista internacional, la expansión de estas tecnologías abre un desafío mayor: entrenarnos como sociedades para pensar en colaboración con los cerebros digitales.

En ese tránsito, el académico insiste en que no debemos dejarnos llevar por el brillo del espectáculo tecnológico ni por las fantasías hollywoodenses. Lo importante es reconocer que estamos frente a un cambio cultural profundo, capaz de alterar cómo concebimos la educación, la producción cultural y el propio sentido de lo humano.

“Esto impacta directamente en cómo se producen y transmiten materiales educativos, libros y recursos, que ahora deben responder a cómo las nuevas generaciones leen, aprenden y comprenden”, explica el experto.

—UN COMPETIDOR DESLEAL—

La inteligencia artificial ya no solo calcula: simula procesos cognitivos con una eficacia desconcertante. Analiza, clasifica, establece diálogos y aprende de la interacción. Esa diferencia —entre pensar y simular pensamiento— abre un campo de debate filosófico, pero también práctico. ¿Cómo distinguir si conversamos con una persona o con una máquina? Para De Elorza, esa frontera ya se cruzó: “Hoy ese test está ampliamente superado”, sentencia.

El ritmo de los avances lo confirma. En noviembre de 2022, recuerda, los modelos de IA apenas alcanzaban la capacidad cognitiva de un adolescente de 14 años. Tres años después, rozan el nivel de un doctorado, pero no en una sola disciplina, sino en todas a la vez. Una amplitud imposible para un ser humano.

El riesgo, advierte, no reside en usar estas herramientas, sino en depender de ellas hasta el punto de atrofiar nuestras propias facultades. “Si dejamos de ejercitar la memoria o el pensamiento porque todo lo resolvemos con un móvil, terminamos entregando a las máquinas lo que nos define como humanos —señala De Elorza— La cuestión es si los seres humanos, por voluntad propia, vamos a dejar de pensar para que ellas piensen por nosotros”.

—EL NUEVO ESQUEMA—

La lectura, entendida durante siglos como un acto de concentración y diálogo íntimo con un texto, también ha cambiado. Hoy los algoritmos ofrecen atajos cognitivos, fabrican relatos diseñados para enganchar al lector con la precisión de un publicista y compiten por la atención de un público acostumbrado al pensamiento rápido.

La escuela es el escenario más visible de esta tensión. Mientras los docentes insisten en métodos tradicionales, los estudiantes ya conviven con dispositivos que simulan pensar y responder con naturalidad. “La pregunta que siempre hago es: cuando estos alumnos trabajen en un mundo con inteligencia artificial, ¿van a poder tener celular sí o no? El gran ausente hoy es el diseño de sistemas educativos que comprendan cómo aprende un cerebro”, enfatiza De Elorza. Esa brecha entre las tecnologías emergentes afecta de manera directa a la producción y circulación de materiales educativos: libros, clases, recursos digitales.

Las editoriales tampoco están al margen. En un ecosistema saturado por resúmenes que condensan cientos de páginas, su reto es redefinir el papel del libro y del autor. No basta con publicar catálogos atractivos. Según De Elorza, deben ofrecer experiencias de lectura que recuerden el valor de lo humano, utilizando la inteligencia artificial como herramienta, pero sin perder la voz singular del escritor. En este nuevo esquema, la apuesta será preservar la escritura como un espacio crítico y creativo frente a la avalancha de contenidos digitales.

—LA NUEVA CONVIVENCIA—

Hace quince años, cuando comenzamos a preguntarle todo a Google, se abrió la puerta a una dependencia que parecía inofensiva. Memorizar teléfonos, direcciones o datos dejó de ser necesario: el buscador se convirtió en la primera fase de un “exocerebro” que empezó a descargar de nuestra memoria funciones esenciales. El hábito de consultar antes que recordar marcó el inicio de una transición que hoy alcanza otra escala con la inteligencia artificial.

En el presente cercano, la convivencia entre humanos e inteligencias artificiales ya es un hecho. Las máquinas escriben, sugieren diagnósticos, corrigen estilos, generan música e imágenes con una velocidad que supera con creces la capacidad humana. “Es tarde para cambiar lo que pasa, porque estos planeamientos económicos comenzaron hace más de 25 años. Nadie dejará redes o sistemas informáticos: no hay vuelta atrás. Ese es el escenario hacia el que vamos: convivencia entre humanos y máquinas”, sostiene De Elorza.

Pero en el horizonte más lejano, el académico advierte un riesgo mayor: la consolidación de lo que el economista griego Yanis Varoufakis denominó “tecnofeudalismo”, un modelo en el que pocas corporaciones controlan territorios digitales, monedas virtuales y sistemas de inteligencia artificial especializados. Como en la Edad Media, cada “señor feudal” impondrá sus reglas en dominios cerrados. El presente ya ofrece señales: inteligencias artificiales que compiten en fotografía, pintura, música o redacción y que, al mismo tiempo, se reparten el mercado.

No se trata de un futuro utópico ni distópico, aclara De Elorza, sino de un escenario intermedio en el que la clave estará en mantener nuestra propia autonomía. “El gran ausente es alguien que nos enseñe a pensar. Esa capacidad nos permitió llegar como especie al siglo XXI y superar desafíos. La llave es la educación. Debemos preservar el control humano en un mundo tejido por IA”, concluye.

UCV INAUGURA GOOGLE LAB: UN ESPACIO ÚNICO DE INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA EN EL PERÚ

septiembre 17, 2025

El nuevo Google Lab es un entorno diseñado para potenciar el aprendizaje práctico y la creación de proyectos digitales de los vallejianos.

En el marco de la firma de una alianza con el gigante tecnológico Google, la Universidad César Vallejo (UCV) inauguró oficialmente el Google Lab, un espacio implementado para que los estudiantes desarrollen proyectos, experimenten con tecnología de última generación y se conviertan en agentes de cambio en la transformación digital del país.

Durante la inauguración, el Dr. César Acuña Peralta, fundador de la UCV, destacó la importancia de este gran paso. “Mi compromiso es seguir apostando por los jóvenes, creo en ellos y estoy convencido de que son los encargados del gran cambio de este país. La universidad es solo el instrumento en ese camino”, agregó.

En tanto, Diego Montoya, country manager de Google Cloud para Perú y Ecuador, saludó esta gran iniciativa. “Quiero felicitar a la universidad por las iniciativas innovadoras, pero sobre todo a los alumnos, porque son los grandes beneficiados. Les pido que sean curiosos y aprovechen este tipo de iniciativas que contribuyen al desarrollo del país”.

UN ESPACIO PARA TRANSFORMAR IDEAS

Este laboratorio es un símbolo de innovación y una herramienta práctica donde los estudiantes podrán interactuar con equipos de vanguardia, acceder a ambientes especializados y fortalecer sus competencias en un entorno colaborativo.

Michael Anderson Sánchez, estudiante de Ingeniería de Sistemas, compartió su entusiasmo: “Este espacio está pensado especialmente para nosotros, porque es un lugar donde podremos ver, observar y tocar equipos de alta tecnología. Es un verdadero punto de encuentro de la innovación y la creación de ideas que transforman nuestro entorno”, señaló.

En otro momento, el vallejiano también expresó su agradecimiento al Dr. César Acuña por su visión, “porque gracias a su compromiso no solo nos formamos como profesionales, sino que también recibimos las herramientas necesarias para construir el futuro”.

UN ESPACIO PARA TU FUTURO

Con la inauguración del Google Lab, la UCV se posiciona como referente nacional en innovación educativa y abre un camino para que sus estudiantes estén a la altura de los retos de la era digital. Este espacio está abierto para quienes quieren marcar la diferencia en la tecnología y la innovación. Inscríbete en la Universidad César Vallejo y construye tu futuro en un entorno de vanguardia. Solicita información ahora: https://somos.ucv.edu.pe/pregrado



INSEGURIDAD EN LA RED

noviembre 10, 2024

La reciente filtración d ellos datos personales de los clientes de una entidad bancaria en la ‘dark web’ ha encendido las alertas sobre los peligros a los que estamos expuestos hoy en dia en el ciberespacio.

¿Cómo nos podemos cuidar de esta amenaza virtual?

En un mundo cada vez más digital, la ciberdelincuencia viene asestando golpes que exponen la fragilidad de los ciudadanos y las instituciones para enfrentar esta problemática. Al menos en Perú.

La semana pasada, decenas de usuarios de Interbank, reportaron en redes sociales problemas para ingresar a sus cuentas y realizar operaciones bancarias. Casi de inmediato, un hacker afirmaba tener más de 3,7 terabytes con datos personales de los clientes de la entidad bancaria, como nombres completos, fechas de nacimiento, direcciones, teléfonos, correos, datos de tarjetas, CVV, contraseñas, y más. La filtración se hizo en BreachForums, un foro en línea de intercambio de información prohibida y sensible, a la que solo, se puede acceder a través de la ‘dark web’.

“Si te digo que es extremadamente preocupante lo que sucedió, me quedo corto”, nos dice Ragi Burhum, científico en computación.

“Estamos hablando de una entidad que mueve miles de millones de dólares, no de una ‘start up’ chiquitita”, explica para entender la magnitud del asunto. Para el especialista, el problema radica en que existe una enorme brecha entre los ciberdelincuentes y los mecanismos que se usan para enfrentarlos. “Si tu no inviertes en ciberseguridad en un país como Perú que está acelerando su proceso de digitalización, estas abriendo demasiados vectores de ataque. Mientras más servicios digitalizados tienes, más vectores de ciberataques tienes “, añade.

UNA SOCIEDAD VIRTUAL

Lo primero que debemos entender es que la ciberdelincuencia existe desde hace décadas y es una industria que cada vez más se sofistica: hoy los hackers utilizan herramientas de inteligencia digital para robarle información a distintas instituciones y usuarios.

Ante este complejo escenario:

* ¿Qué podemos hacer?

Existe una responsabilidad en el sistema privado y otra en el sistema público.

Es decir, en el peor de los casos, si yo como ciudadano, no estoy conforme con determinada empresa, tengo la opción de irme a otra y crear una estrategia para proteger mis datos. Pero no pasa lo mismo con el Estado. Uno como ciudadanos está obligado a darles nuestra información. Son ellos quienes la deben proteger.

Lamentablemente, es algo que no siempre sucede, “Cualquier persona puede acceder con facilidad a fichas del Reniec o a la Sunar en grupos de WhatsApp o Telegram, donde por unos soles se venden con total impunidad”, comenta. En estos casos, la solución estarían en potenciar las tecnologías que ayudan a mantener los activos digitales protegidos, haciendo uso de la IA. Esto con el fin de detectar anomalías, intrusiones, vulnerabilidad y mitigar los impactos de un posible ataque.

En Estados Unidos que nos lleva años luz en estas lides. El Departamento de Defensa ha implementado una competencia de hackers que pone a prueba sus sistemas de seguridad. Los ganadores se llevan millones de dólares.

Si algo bueno se puede sacar de todo esto es que se ha puesto el foco en un tema al que no le dábamos la debida importancia.

“Lo que sucede en el Perú es que estamos viviendo una época de caos continuo. Entonces, la ciberseguridad no nos ha parecido relevante, hasta que no hemos podido disponer de nuestro dinero.

Ojalá esto sirva como un catalizador para mejorar las cosas”.  

* A proteger nuestros datos

- Aplicar capas con el mayor número de medidas posibles para reforzar la seguridad de los datos, cambiar las contraseñas y reforzarlas.

 – No facilitar datos financieros cuando se haga una compra online sin antes verificar que el perfil del vendedor es legítimo y seguro.

-Practicar el ‘egosurfing’, es decir buscar información propia en la web para ver qué tipo de datos están vinculados a tu nombre.

-Revisar la configuración, permisos y cambios de condiciones de cada red social o aplicación.

LA EDUCACIÓN EN LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA)

octubre 26, 2024


* Estamos ante un tipo especial de IA que pueda crear ideas y nuevos contenidos nuevos imitando la inteligencia humana.

La aparición de la IA generativa irrumpió en nuestras vidas sin pedir permiso. En el campo educativo lo hizo generalmente de la mano de los estudiantes o desde la propia curiosidad de algunos educadores.

Estamos ante un tipo especial de IA que puede crear ideas y contenidos nuevos imitando la inteligencia humana. Puede ser entrenada para que aprenda a interpretar y a responder en lenguaje natural sobre cualquier tema simple y complejo reutilizando los datos de entrenamientos para resolver nuevos problemas.

Aun no logramos visualizar el impacto real de esta tecnología en educación. Lo que si observamos es que nos presenta nuevos escenarios educativos, que nos invitan a replantearnos con más fuerza aun, algunas dinámicas tradicionales.

Cada vez que llega una tecnología nueva se somete a cuestionamiento el rol docente, incluso se pone bajo sospecha todos los contenidos y metodologías escolares. Dicha amenaza suele perder sentido cuando virilizamos el “mal uso” que, en muchos casos, se hace de estos recursos y comenzamos a enfocarnos en sus efectos. Es ahí en donde comienza una disputa poco útil que suele enfrentar a quienes quieren mantener todo cómo era, versus quienes imaginan que lo nuevo es la solución a todas las dificultades.

Lo cierto es que la situación es mucho más compleja.

No podemos negar lo que ya existe ni detenerlo; se trata de encauzar su desarrollo y uso para el bien común.

Para las instituciones educativas el desafío es aún mayor. En este contexto debemos consensuar de manera urgente los criterios y modos para definir de qué manera acompañar a los y las jóvenes en el desarrollo de habilidades y valores que potencien el uso ético, significativo, crítico y responsable de la IA.

Al mismo tiempo todos, organizaciones y personas, haciendo uso de nuestro rol de ciudadanos responsables debemos exigir y aportar al desarrollo humano y promover el desarrollo de la tecnología enfocado en el aprendizaje desde una perspectiva del bien común.

La IA generativa trae grandes oportunidades, si aprendemos a usarla con una mirada crítica. Nos ofrece herramientas para facilitar tareas de planificación y gestión, así como nuevas maneras de interactuar y aprender junto a los estudiantes. Es fundamental, en este proceso, no perder de vista el sentido pedagógico que debe Estamos viviendo grandes cambios, tener todo proceso de innovación en educación.

La irrupción de la IA en los espacios educativos nos brinda la enorme oportunidad de volver a preguntarnos en donde se encuentra nuestro valor como educadores, rescatando la importancia de la socialización, de los vínculos, de la mirada.

apreciativa y del clima positivo para que los aprendizajes se construyan y profundicen. Nos invita a conversar sobre la subjetividad de los saberes y la posibilidad de generar diálogos educativos de opiniones diversas.

Estamos viviendo grandes cambios, y cada uno en su rol debe lidiar con sus propias contradicciones y el desarrollo de nuevas habilidades mientras somos desafiados por nuevos saberes que, además, debemos enseñar.

Eso conlleva muchos obstáculos, pero nos da una hermosa oportunidad para innovar como nunca y crear nuevas experiencias de enseñanza- aprendizaje verdaderamente transformadoras. Son momentos de investigar y capacitarnos para actuar y aportar de manera critica nuevas formas de construir ámbitos propicios para el aprendizaje.

 
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