Indicó que el sentido de su voto, junto al de su colega
Luciana León, fue una decisión patriótica y de conciencia por el bien del país.
“Donde he caminado me encontré con la satisfacción de la
ciudadanía por lo que ha pasado, en las redes apristas aprueban ampliamente,
dos a uno diría, nuestro voto de
conciencia, eso es importante”, sostuvo en RPP.
En ese sentido, indicó que el reclamo de su colega de
bancada, Mauricio Mulder, quien le grito en el Hemiciclo “traidor" tras no
haberse alcanzado los votos para la vacancia, es “desafortunada”.
“Es una apreciación desaforada, desafortunada e infraterna,
porque en el APRA no tomamos acuerdo, siempre, con Luciana León, dijimos que
era un voto de conciencia. No hubo acuerdo, sino que lo demuestren y que lo
prueben”, indicó.
Comentó que en la reunión de su bancada se quedó en que
reflexionaban su voto sobre la vacancia presidencial hasta el final y que no se
puede “acatar el mandato de un presunto plenario que ya habían decidido y
firmado una sentencia” días antes, sin
escuchar al presidente.
Refirió que su posición no pide nada a cambio, sino busca ayudar
a que el Perú levante cabeza, superando el ruido político de la vacancia.
Cambios en el Gobierno
De otro lado, el congresista Jorge del Castillo dijo que los
cambios anunciados por el presidente Pedro Pablo Kuczynski, serán una
oportunidad para construir consensos lo más extensos posibles.
Indicó además que los partidos políticos, sin necesidad de
tener representante propio en el Gabinete, sean partícipes de las
conversaciones para el mejoramiento de la situación de la situación política,
tras la moción de vacancia presidencial rechazada en el Congreso.
“Es una oportunidad para construir consensos lo más altos
posibles, para hacer un gabinete de más confianza, ajustar algunos filtros, el
ministro del Interior es importante que sea nombrado, en las próximas horas,
eso implica buscar cierto nivel de conversación”, apuntó.
En su opinión, tras los resultados de la vacancia
presidencial, se debe ir a un programa de largo plazo, si es posible hasta el
final del Gobierno, ya que es usual que el último año de gobierno se rompan los
consensos por las elecciones.
“Tenemos un horizonte de dos años, si se construye
consensos, una concertación apropiada y si el entorno y las perspectivas son
favorables –creo que lo es-, hay que subirse a la ola y hacer política, que
pasa por el dialogo, entendimiento y las buenas formas.

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