Con
banderolas, banderas peruanas y vistiendo la camiseta blanquirroja, los hinchas
se apostaron en las tribunas occidente y norte del coloso de José Díaz, para
testimoniar su aprecio y cariño al desaparecido hombre de prensa, el primero en
la historia en ser despedido en olor de multitud.
Desde las
10.00 horas, los hinchas hicieron cola para ingresar al recinto deportivo. En
un inicio solo se había habilitado la tribuna occidente pero ante tanta
cantidad de gente se tuvo que abrir también la zona norte.
El cortejo
fúnebre partió desde la iglesia Virgen de Fátima hacia el Estadio Nacional en
un recorrido que se tornó lento y complicado pues fueron muchos vehículos los
que pugnaron por entrar en la fila para acompañar los restos mortales del
apreciado periodista deportivo .
Unos minutos
después del mediodía, el vehículo que trasladaba el ataúd con los restos
mortales de Peredo ingresó a la cancha del estadio entre los gritos de
"olé, olé, olé Daniel, Daniel", un sentido tributo a un querido
periodista.

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