La
iniciativa legislativa considera una reforma constitucional, a través de la
cual se deroga el artículo 93 de la
Constitución, el cual contiene la inmunidad parlamentaria.
Asimismo,
deroga el artículo 16 del Reglamento del Congreso que
desarrolla la prerrogativa de la inmunidad parlamentaria que prohíbe el arresto
y proceso de los legisladores.
De acuerdo
con Donayre, el proyecto no contraviene la
Constitución ni otras normas de carácter imperativo; por el
contrario, mejorará la imagen del Parlamento, ya que sus integrantes no podrán
escudarse en su inmunidad para afrontar con transparencia los cargos de los que
son sujetos.
Para la
legisladora, la inmunidad parlamentaria ha generado entre la población
la idea de un "trato diferenciado" que atenta contra la
igualdad para todos, además de advertir que ha habido un mal uso de esta
prerrogativa y falta de transparencia por parte de los congresistas en la
rendición de cuentas y responsabilidad.
La
congresista consideró, además, que la iniciativa guarda coherencia con las
políticas de fortalecimiento del régimen democrático y del estado de derecho.
Según
remarcó Donayre, el motivo principal por el que surge el régimen de inmunidades
es la lucha de poder entre los órganos del Estado.
Sin embargo,
precisó que con la aparición de nuevas estructuras de gobierno estas
confrontaciones no son sustento suficiente para justificar la permanencia de la
inmunidad en un estado garantista y representativo, como es un estado social y
democrático.
Publicar un comentario