- Gerente Mario Cosmópolis dice que solo responde órdenes de Lima y no da solución, perjudicando la salud de asegurados.
- Personal atiende el doble de pacientes de lo estipulado en norma técnica.
- Contratos de enfermeras despedidas fue desnaturalizado.
(Expresion) Continúa la crisis en la Red Asistencial Lambayeque. Al desalojo del
personal médico de una de las torres del Hospital Naylamp a causa de una
demanda interpuesta por la Oficina de Normalización Provisional – ONP, se suma
ahora el déficit de 110 enfermeras en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo,
cifra que aumentaría a partir del 26 de junio de concretarse el despido de 29
de ellas.
Según
afirma la secretaria general del Sindicato de Enfermeras de dicho hospital, Graciela Díaz Carnero, las 29
enfermeras pertenecen al área de Emergencia, Centro Quirúrgico, Unidad de
Cuidados Intermedios, Unidad de Cuidados Intensivos, Unidad Coronaria y
Neonatología.
CONTRATO DESNATURALIZADO
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| Graciela Díaz Carnero - Secretaria Gral. Sindicato Enfermeras - HAAA |
CONTRATO DESNATURALIZADO
Según obra
en las cartas de despido enviadas a las 29 enfermeras, particularmente en la Carta Nº 1293-GRALA-JAV-ESSALUD-2019,
ellas fueron contratas el 25 de junio
del 2014 a través de un contrato a
plazo fijo bajo la modalidad de suplencia en el régimen del Decreto Legislativo
Nº 728, en virtud del cual el vínculo laboral podrá extenderse, siempre y
cuando no exceda los cinco años.
No
obstante, Díaz Carnero afirma que el contrato de este personal habría sido desnaturalizado,
toda vez que las enfermeras ingresaron en la modalidad de suplencia por
jefaturas de enfermería, pero ellas nunca suplieron a quien estaba estipulado
en su contrato, sino que fueron rotadas por todos los servicios del hospital,
especialmente por las áreas críticas.
Según
indica la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral – SUNAFIL, en la Resolución de
Superintendencia Nº 071-2016, numeral 11.2.8, una de las causales para que se
considere desnaturalizado un contrato bajo la modalidad de suplencia es “si el trabajador realiza labores distintas
a las que desarrolla el trabajador
suplido”, motivo por el cual no podría aplicarse lo señalado en las cartas
de despido.
La
sindicalista refiere que el Seguro Social de Salud – EsSalud, desconoce de esta
manera acuerdos tomados con su base sindical y la real necesidad de la
población asegurada en Lambayeque por contar con mayor personal de enfermería.
“Lo que ellos quieren es que las colegas no
pasen los cinco años, ya que adquirirían estabilidad laboral, pero olvidan que
su contrato ya fue desnaturalizado y, por lo tanto, cuando acudan a la vía
legal van a ser repuestas. Nosotras lo que queremos como enfermeras es evitar
todo este trámite judicial que al final solo va a perjudicar a EsSalud, que adicionalmente
deberá pagarles lo concerniente a los daños y perjuicios que les ocasione su
salida”, asevera.
SITUACIÓN EN EL ALMANZOR
Por otro
lado, Díaz Carnero revela que actualmente son 415 las enfermeras que trabajan en el Hospital Almanzor Aguinaga
Asenjo, a las cuales deben sumarse 110 más
para atender a la población hospitalaria. De esas 110, señala, fue priorizada
la contratación de 72 el año pasado, pero hasta ahora no se ha procedido a
ingresar a ningún personal asistencial, a pesar de que hay enfermeras que han
cesado e incluso otras fallecido, cuyas plazas no han sido cubiertas.
“Muchas veces nosotras recibimos el reclamo de
los pacientes, quienes se quejan de no ser bien atendidos, aducen que la
atención no es oportuna, ni exclusiva, pero ellos deben conocer que el motivo
es ese déficit de personal, ya que debemos asistir en promedio a 20 o 30
pacientes en Emergencia cuando la norma técnica señala que deben ser ocho
o diez en áreas críticas y 14 en áreas de hospitalización. Es decir atendemos
el doble de lo que deberíamos”, sostiene.
La líder
sindical manifiesta que en Emergencia suele atenderse por lo general entre 200 a 300 pacientes en una noche, muchos de los cuales suelen ser
personas que padecen enfermedades crónicas (afecciones cardiovasculares,
diabetes, cáncer, etc.). Es decir, no son enfermos que ingresarán, serán
observados y luego se les dará el alta, sino que requerirán permanecer en
hospitalización.
Apunta que
como gremio han sostenido conversaciones
con el gerente de la Red Asistencial
Lambayeque, Mario Cosmópolis Samamé, pero
la respuesta que han obtenido es que ellos solo cumplen decisiones del nivel
central. Para Díaz Carnero, “básicamente lo que ellos quieren es no perder su
puesto de trabajo, perjudicando la salud de los asegurados de este hospital”.
DÉFICIT DE INSUMOS
Sumado a la
carencia de personal, también está el déficit de insumos.
Díaz Carnero afirma que tienen contadas las
mascarillas y los mandilones, mientras que en el caso de medicamentos, con
frecuencia suelen faltar algunos como Enoxaparina
(anticoagulante) y Amiodarona (agente antiarrítimico).
“Nosotras como profesionales sabemos sortear algunas deficiencias, pero
ante tanto déficit, las herramientas se nos agotan. Además, la infraestructura
del hospital también es antigua (data de 1991) y tampoco ayuda. Las condiciones
en las que trabajamos no son las más adecuadas. Sin embargo, enfermería siempre
ha estado al pie del cañón haciendo horas demás, dando el máximo de nuestro
esfuerzo y en muchos casos teniendo que comprar incluso nuestros propios
equipos de protección”, asevera.
Manifiesta
que al ser el Almanzor Aguinaga un hospital referencial y debido al grado de
complejidad y las especialidades que maneja, hay una gran demanda de pacientes
que ingresan a este centro de salud, lo que ocasiona que los pasillos de
emergencia se encuentren abarrotados.
“Las enfermeras somos el filtro, estamos las 24
horas con el paciente, sin nuestra asistencia no habría continuidad del
cuidado. Quisiéramos poner a su disposición el mejor servicio que como
profesionales sabemos ofrecer, pero sin los insumos necesarios es imposible
hacerlo”, comenta.
Añade que
existe también déficit de camas, barandas de contingencia, monitores y
herramientas de seguridad y salud en el trabajo.



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