El fiscal José Domingo Pérez aseveró que las conversaciones
de WhatsApp entre la pareja del fallecido expresidente Alan García y Jorge
Barata sobre el suicidio del líder aprista demostraría un intento de obstruir a
la justicia para evitar que dicho colaborador eficaz se manifieste con la
verdad.
Sostuvo, en ese sentido, que el Ministerio Público no se
equivocó al haber solicitado la detención preliminar de García.
"Lo que demuestra estas conversaciones privadas (…) de
ser ciertas, es que el Ministerio Público, y en este caso el Equipo Especial,
no se equivocó al haber solicitado la detención preliminar de Alan García,
porque demuestra de que se obstruyó a la justicia, al procurar llegar al
colaborador eficaz Jorge Barata”, expresó.
“Demuestra el acercamiento, el contacto para evitar que
Barata manifieste la verdad”, añadió.
El fiscal recordó que las investigaciones contra el
expresidente se archivaron tras su suicidio, sin embargo, estas acciones de su
entorno “demuestra el contacto para evitar que Barata manifieste la verdad”.
“Precisamente ello fue uno de los fundamentos por los cuales
el juzgado amparó la detención preliminar contra Alan García”, indicó.
De acuerdo con el programa dominical Cuarto Poder, Cheesman
estaba en Estados Unidos con su hijo cuando recibió la noticia de que el
exmandatario se disparó en la cabeza en un ambiente de su vivienda en
Miraflores. Esa mañana, Cheesman intercambió mensajes con Jorge Barata, quien
se entera, a través de ella, del fallecimiento del expresidente.

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