La relación
entre Juan Aurich y el presidente de la Federación Peruana de Fútbol, , vuelve
a ocupar la atención del fútbol lambayecano tras la decisión de ceder
gratuitamente la Villa Juan Pablo II para que el club chiclayano dispute como
local su encuentro de Liga 3 ante Juventus de Huamachuco. La medida permitirá
al conjunto rojo incrementar sus ingresos por taquilla y competir en un
escenario habilitado para torneos oficiales.
El gesto
contrasta con años de cuestionamientos y señalamientos que responsabilizaron a
Lozano por la situación institucional y deportiva del club.
Sin embargo,
diversos antecedentes muestran una relación más compleja. En 2018, cuando
Aurich buscaba retornar a la máxima categoría, el entonces alcalde de
Chongoyape impulsó las gestiones para que el equipo juegue en esa ciudad.
Además, en 2007, como dirigente del fútbol lambayecano, participó en acciones
que acompañaron el histórico ascenso aurichista, mientras que durante la
pandemia su entorno brindó apoyo económico a la institución.
Durante una
reunión en el Gobierno Regional de Lambayeque, Lozano también se refirió a la
situación del estadio Elías Aguirre, señalando que no se puede permitir que el
recinto permanezca cerrado durante varios años más. El titular de la FPF
sostuvo que, con voluntad técnica y un presupuesto razonable, es posible
ejecutar trabajos de reforzamiento para reabrir el estadio, incluso con aforo
reducido o, en última instancia, habilitarlo para competencias sin público.
Paralelamente,
la infraestructura deportiva de la región continúa fortaleciéndose. En la
Videnita “Rumenos Scander” de Chiclayo se instalan modernas tribunas metálicas
y torres de transmisión con el objetivo de mejorar la seguridad, comodidad y
condiciones técnicas para la realización de partidos de Liga 2, Liga 3 y
torneos de menores. La obra forma parte de los esfuerzos orientados a impulsar
el desarrollo del fútbol en Lambayeque y el norte del país.




