Analistas consideran que no se justifica la presencia de
tantas personas en el Parlamento, pues recordaron que, por ahora, la única
función de la Comisión Permanente es la de revisar decretos de urgencia.
(Peru21) Hace casi tres meses que el presidente Martín
Vizcarra decidió disolver el Congreso, con lo cual, en esta etapa,
solo está en funciones la Comisión Permanente, cuya única función
es revisar los decretos de urgencia (DU) emitidos por el Poder Ejecutivo.
Pese a este periodo, denominado de interregno, en el mes de
noviembre se registraron en el portal Transparencia 1,636 trabajadores
en el Parlamento. Aunque esta cifra es menor a los 3,045 que se observaba
en setiembre, aún sigue siendo alta.
Este diario conoció que aproximadamente 1,120 de los
trabajadores registrados en el penúltimo mes del año pertenecen al régimen
indeterminado; el resto, es decir más de 500, se encontrarían entre contratos
tipo CAS, de plazo fijo y otros de cargos de confianza.
Pero no solo eso. Como se observa en el gráfico, pese a que
la única labor que actualmente tienen los miembros de la Permanente es la de
revisión de los DU que envía el gobierno –no pueden fiscalizar ni legislar–,
algunos integrantes de este grupo cuentan con numeroso personal de apoyo. La
cifra se hace grosera en el caso de los vicepresidentes, pues, además de los
trabajadores que les corresponden como legisladores, suman otro tanto como vicepresidentes.
Los puestos que cubren van desde asistentes, coordinadores,
técnicos, asesores hasta auxiliares, entre otros.
¿SE JUSTIFICAN ESAS CIFRAS?
La vicepresidenta de la Permanente, Karina
Beteta, expresó que “tras el corte del Parlamento, el Congreso no puede
quedarse sin seguridad y sin servicio de limpieza”.
Asimismo, ante la reciente información de más de 90 nuevas
contrataciones, explicó que lo que se hizo fueron algunas renovaciones.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores, Tulio
Vizcarra, indicó que tras una reunión con la Oficialía Mayor, se le había
explicado acerca de las renovaciones.
“Casi el 80% de ese personal son de limpieza y de seguridad,
y personas para mantenimiento”, expresó.
Además, recordó que antes de la disolución había en el
Parlamento cerca de 3,000 trabajadores, por lo que destacó que ahora sea menos.
NO SE JUSTIFICA
Ambas posturas no son compartidas por los expertos en la
materia.
El exoficial mayor José Elice dijo que,
incluso en periodo normal, el Legislativo podría funcionar con 1,000 personas,
pues señaló que los asesores y coordinadores no deberían ser asignados por cada
legislador, sino por la bancada a la que pertenecen.
“Es un abuso que crezca tanto la planilla. El Estado se ha
convertido en una agencia de trabajo y, por lo tanto, el Congreso también”,
resaltó.
César Aliaga, especialista en derecho parlamentario,
se preguntó:
“¿Para qué se necesita tanto personal si con
el de planta es suficiente para ejercer las labores?”.
Asimismo, recordó que hace unas semanas se conoció que, en
noviembre, se suscribieron 91 nuevos contratos.
“No se justifica que haya tantos trabajadores porque el
Congreso no está en funciones. Ahora solo se necesita a la gente de planta
y, por excepción, el personal mínimo de seguridad”, aseguró.
En tanto, el secretario general de Transparencia, Iván
Lanegra, consideró que se deben respetar los contratos ya vigentes, pero que no
había necesidad de incorporar nuevo personal.


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