Los temerarios. Como
gerente de Pomalca, Víctor Becerril reconoció una deuda que pagó con predio de
125.17 hectáreas. Años después, sus hijos aparecieron como dueños y la
vendieron.
La familia del excongresista Héctor Becerril y sus
empresas serán investigadas por presunto lavado de activos, en relación con las
sucesivas transferencias de un terreno denominado “Canclón”, de propiedad de la
agroindustrial Pomalca.
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| Héctor Becerril - Foto: Internet/Medios |
El terreno fue entregado por Pomalca para
cancelar una supuesta deuda de 1,65 millones de dólares, reconocida por su
gerente general, Víctor Becerril Rodríguez, y, al cabo de un
tiempo, dicho bien inmueble terminó en manos de sus hijos, generando una
ganancia de 2,5 millones de dólares.
Para esclarecer este hecho, en Lima, la Fiscalía de Lavado
de Activos inició investigación a Víctor Becerril Rodríguez, André
y Jill Becerril Chia, Alfonso Álvarez, María Salazar
Chuquilín, Fernando Wong Chia, Irving Alvarado Chia, Bernardo
Chia Ly y las empresas Servicios Agrícolas y Comercializadora La
Pradera, Comercializadora y Servicios Los Inkas y Transportes San Joaquín.
La investigación fue declarada compleja por el fiscal José
Castellanos Jara, que ha encargado el desarrollo de las diligencias a los
fiscales Efraín Montes Flores y Miguel Toyohama.
UNA DEUDA
Según las primeras indagaciones, el año 2014 la empresa
Pomalca, que se había acogido a la Ley de protección patrimonial, representada
por su gerente general Víctor Becerril y el presidente del
directorio, José Gamarra Mizrrajil, reconocieron una deuda de S/ 5′934,618.50
con la empresa La Pradera.
Esta empresa era representada por María Salazar Chuquilín,
con el 3% y Fernando Wong Chia, vinculado a la familia Becerril, con el 97% de
las acciones. Así, el último día del 2014, Víctor Becerril transfirió
la propiedad del inmueble denominado ‘Canclón’ de 125.17 hectáreas, valorizado
en S/ 5′405,016.11, como dación de pago de la presunta deuda de Pomalca.
Al cabo de tres meses, se produce una transferencia de
acciones de La Pradera y quedan como accionistas Fernando Wong Chia e Irving
Alvarado Chia, hijos de Bertha y Alicia Chia Ly, respectivamente, cuñadas de
Víctor Becerril.
Paralelamente, aparece en escena San Joaquín como acreedor
de La Pradera. San Joaquín era propiedad de Comercializadora y Servicios Los
Inkas con el 65,5%, La Pradera con el 33,1% y Bernardo Chia con el 1,4% de
acciones. A su vez, Los Inkas tenía de accionistas a Fernando Wong con el 97%.
El otro 3% estuvo en manos de Victoria Gastiaburu y luego pasó a Irving
Alvarado Chia.
UNA GANANCIA
Así, todo va quedando en familia. Luego de estas
transferencias, el 2018, el terreno fue divido en cinco lotes. Los lotes 1 y 2
fueron transferidos a André y Jill Becerril, los hijos del gerente que
reconoció la deuda de Pomalca. Ellos venden ambos lotes a la empresa
Proconsulting & Project Investment, por US$ 1'215,098.22 dólares y US$
1'338,114.28, respectivamente.
En tanto, los lotes 2, 4 y 5 son cedidos en opción de compra
a la misma Proconsulting & Project Investment, que los hipotecó por US$ 1,2
millones en el Banco de Crédito del Perú.
Con parte del dinero de la hipoteca obtienen dos cheques por
394.529 y 401.434 dólares que utilizan en la compra de los lotes 1 y 2. En
tanto, los hijos de Becerril ahora tienen un patrimonio de US$ 2,5 millones,
que se justifica en la venta del lote 1 y 2 del terreno de Pomalca.
Las cifras
US$ 1,65 millones es la presunta deuda de Pomalca que
reconoció Víctor Becerril.
US$ 2,5 millones obtienen los hijos de Becerril por la venta
de dos lotes del terreno de Pomalca.
DISPOSICIÓN N° 1
La investigación que desarrollan los fiscales Efraín Montes
y Miguel Toyohama tendrá una duración de ocho meses.
Fuente: LA REPÚBLICA




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