Por.
Orestes Pantoja
Desde su fundación en 1989 el Frepap participó en casi todas las contiendas electorales, hasta la última del 26 de enero donde sorprende más que por el número de votos por el número de congresistas ganados.
Poco se sabe de ese movimiento religioso-político. No ha sido
seriamente estudiado y es tratado con desprecio por los conocidos
“especialistas” que habitualmente presenta la argollera televisión basura.
Lo más son descripciones de viajeros (Víctor Caballero,
especialista en solución de conflictos), de un cura ex jesuita (parece
impresionado por el subjetivo olor a azufre), por un especialista en
inteligencia (el ex Ministro del Interior, Jose Pérez Guadalupe) y dos
brochazos inteligentes de Dante Ramos de Rosas, quien habitualmente hace
análisis para algunos blocks que caminan por el popular ciberespacio.
Poco se sabe de los contactos que, al inicio de su vida
política, tuvo el Frepap con el grupo esotérico Nueva Acrópolis y hasta adonde
caminaron, porque las propuestas programáticas que se conocen no reflejan esa
influencia.
Mis compañeros de promoción 1965 de ciencias sociales de la
PUC están tan sorprendidos como todos nosotros, aunque –precavidos y serenos-
también se hacen preguntas.
Traté de averiguar con mis amigos sociólogos y antropólogos
de San Marcos y el resultado es negativo, aunque buceando deben haber algunos
estudios, porque se rumorea que un conocido catedrático y sociólogo de la
cuatricentenaria es “hermano” en la iglesia del nuevo pacto universal.
ATAUCUSI
El movimiento religioso fue fundado, orientado, ideologizado
y organizado por Ezequiel Ataucusi, de quien se sabe que nació en una lejana
provincia de Arequipa, fue zapatero remendón y antes de recibir la “iluminación
divina” fue adventista.
Tuvo varias mujeres (como los bíblicos patriarcas) y catorce
hijos que después del éxito electoral se disputan como perros y gatos los cerca
de un mil millones de soles que dejó.
Sin embargo quien dirige oficialmente el movimiento es el
primogénito Juan Noé Ataucusi Ospina, en abierta discrepancia con su hermano de
otra camada, Ezequiel Jonás Ataucusi Molina.
Don Ezequiel Ataucusi supo “sincretizar” los contenidos
bíblicos con las ideologías milenaristas que circulan por los valles alto
andinos, casi, casi, lo que quiso hacer Abimael Guzmán con sendero luminoso.
QUE PLANTEA
EL FREPAP
En lo jurídico el Frepap plantea la defensa y fortalecimiento
de la democracia, el estado de derecho y vigencia de los derechos humanos.
En lo económico piden una economía social de mercado justo,
luchando por la justicia social.
En lo social defienden la igualdad, la fraternidad y
construir una sociedad justa, eliminando toda forma de discriminación.
En lo ideológico prometen contribuir a preservar las normas
éticas y morales en la sociedad civil y política.
El programa del Frepap es puntual, como por ejemplo, terminar
con la inmunidad parlamentaria y legalizar la renuncia al cargo, sueldo mínimo
para los alcaldes de centros poblados, crear impuesto a la riqueza, libre
desafiliación de las AFP a la ONP y viceversa, reducción de la jornada laboral
de 48 a 44 horas.
Otra importante propuesta es una Ley de Promoción del Crédito
y de Tributación para las Micro y Pequeñas Empresas.
Como vemos nada del otro mundo.
EN LA
TELEVISIÓN
Sorprende ver en televisión a personajes con gesto severo,
pelo largo, barbudos y con lenguaje coloquial y más escucharlos con discurso
fluido.
Son estrellas del momento, hasta que pasados los cinco
minutos de gloria serán objeto de campañas demoledoras de la poderosa
maquinaria de comunicaciones que controlan los grupos monopólicos antiperuanos.
Llama la atención, si, lo bien articulado del mensaje, el
control de la escena y la fluidez del lenguaje. O sea no han perdido el tiempo,
se han estado preparando.
Juan Noe, el sucesor de Ezequiel, fue invitado al sintonizado
programa televisivo de Beto Ortiz, y cuando se le preguntó sobre lo que
esperaba lograr el Frepap en el congreso, muy suelto de huesos dijo “nada”,
¿desfachatez o realismo político?.
Ellos, junto a los seguidores de Antauro Huamala, han
rechazado acudir a las reuniones políticas convocadas por el presidente
Vizcarra, lo que demostraría el talante político que manejan y su
posicionamiento en un congreso fragmentado y sin liderazgos visibles.
En 1990 cuando el fundador postuló a la presidencia de la
República obtuvo casi 74 mil votos, a la siguiente elección sumó más o menos 56
mil votos, obteniendo un congresista, el desconocido Javier Noriega Febres,
quien en cinco segundos fue fagocitado políticamente por Vladimiro Montesinos.
Para las elecciones del 2000 obtuvo más de 80 mil votos y dos
congresistas, Luis Cáceres Velásquez y Róger Cáceres Pérez (papá e hijo), de la
multimillonaria familia sureña conocidos como “los Kennedy”.
Lo singular del hecho es la capacidad de llegada y
convocatoria de los seguidores de Ezequiel Ataucusi, porque no es poca cosa.

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