No solo es la “caja chica”, sino la “despensa” del Gobierno, tanto es así que todo se terceriza y de los 400 establecimientos de salud, el 34 % son alquilados, precisa Santiago Vinces.
Como hemos detallado en el informe anterior, en este nuevo
año el presidente de la República, José Jerí, tiene la extraordinaria
oportunidad de hacer que la seguridad social en el Perú pueda brindar una mejor
atención a los asegurados, evitando poner sus vidas en riesgo; designando
funcionarios capaces que puedan manejar la institución técnicamente y con
planificación, para evitar falta de medicamentos esenciales, y un trato más
digno a los adultos mayores y asegurados en general.
El secretario general del Sinamssop, Dr. Santiago Vinces
Rentería, nos da más detalles del grave problema existente en EsSalud.
Doctor Vinces, ¿qué se necesita para que
EsSalud funcione bien?
Esto funciona simplemente con un equipo técnico adecuado,
con técnicos que conozcan el tema. Debería haber equipos encargados de hacer
esto, pero literalmente los han desaparecido, entonces las oficinas de este
tipo de trabajo están en el nivel central de salud. Tendrían que estar en el
nivel operativo y muchas veces estos servicios son tercerizados.
¿En algún momento la seguridad social ha
funcionado como debería?
Yo puedo decir que sí ha habido tiempos que el seguro
funcionaba bien, por lo menos hace 50 años, e incluso hasta hace 35 años
funcionaba muy bien con sus propios equipos, con su propia infraestructura y
sus recursos humanos.
Mire, el Seguro Social en el Perú fue creado por ley y
cuando nació no tenía una sola infraestructura. La ley le permitió que vaya
creando progresivamente su infraestructura y temporalmente el Ministerio
de Salud de entonces le iba proveyendo los servicios que se necesitaban
para ir atendiendo a los asegurados.
En el año 1941 se inaugura el primer hospital del seguro
social, el Hospital Almenara, y a partir de ahí se fue desarrollando una
política de inauguración de hospitales a nivel nacional; estamos hablando de
Piura, el Hospital Reátegui, el Hospital Obrero de Chiclayo, el hospital de
Chocope en Trujillo y así a lo largo del norte, centro y sur del Perú. El
hospital de Huacho, el hospital de Cañete en Ica, en Arequipa, en La Oroya; y
fueron construidos con los recursos propios de la institución.
Es decir, hubo un autosostenimiento y una
proyección de crecimiento importante.
Los directivos del Seguro Social de esa época prácticamente
crearon toda la infraestructura, adquirieron todo el equipamiento moderno para
ese entonces y contrataban y nombraban los recursos humanos para atender a los
asegurados en función de su demanda. A nivel continental, el Seguro Social del
Perú era la institución más importante.
¿Y ahora?
Ahora a nivel continental la seguridad social está en
crisis. Esta política de ir destruyendo el sistema de protección social más
importante del mundo es una política que es parte de lo que nosotros
llamamos “un sistema económico neoliberal”. El neoliberalismo ha
favorecido la destrucción progresiva de la seguridad social a nivel país.
¿Cree que la aparición de complejos clínicos
particulares puede haber generado la corrupción y una serie de factores
negativos en la seguridad social?
El Seguro Social como tal siempre ha servido como “la caja
chica del gobierno”. Hoy en día las cosas han ido a más. Hoy EsSalud “es la
despensa del gobierno”. Los gobiernos se sirven del Seguro Social a su libre
antojo y decisión.
Y lo están desfalcando...
Es que ese es el tema. Si el Seguro Social realmente
tuviera buenos gestores, entonces no habría problemas de atención a los
asegurados porque se honrarían los recursos del Seguro Social para atender a
los asegurados.
¿Con las gestiones actuales sería imposible
lograr toda la infraestructura existente desde el año 40 o 50?
El último hospital importante que se creó en el Seguro
Social fue en el año 58, que es el Hospital del Empleado, Edgardo Rebagliati.
Sin embargo, entre el año 85 y el año 90 también se hicieron hospitales
modernos del Seguro Social; tenemos el Hospital de Cusco, tenemos el Hospital
de Huancayo y posteriormente, cuando hubo el terremoto en Ica (2007),
prácticamente toda la red de establecimientos de salud de Ica se modernizó
(Pisco, Chincha, Ica).
Sin embargo, a esos gobiernos les faltó horizonte. Cuando
usted construye un hospital, debe hacerlo con un horizonte de 40 o 50 años,
vale decir que ese hospital le funcione por 40, 50 o 60 años. Un ejemplo de
ellos son los Hospitales Almenara (más de 80 años) y Rebagliati (más de 60
años). Pero usted va al Cusco, literalmente es un hospital colapsado y no tiene
ni 30 años. Usted va a Ica y ve también un hospital colapsado, a pesar de no
tener mucho tiempo de construcción. Entonces aquí voy el tema, las decisiones
políticas que tienen que ir de la mano de las decisiones técnicas y no han ido
de la mano.
En este momento el Seguro Social podría ampliar su
infraestructura y dar mejor atención a los asegurados en muchos lugares de
Lima; por ejemplo, en Santa Anita, donde está el Hospital Voto Bernales, está
el Hospital San Isidro labrador, ahí hay 7 hectáreas que tiene el Seguro Social
como para construir un complejo hospitalario.
Recientemente hemos estado en San Juan de Miraflores. El
Seguro Social tiene una extensión de terreno como para ser un verdadero
hospital de contención que ayude al Hospital Rebagliati a descongestionar su
atención de pacientes. Sin embargo, tenemos otros hospitales que son
“hospitales bomba”, hospitales que en cualquier momento van a estallar por la
cantidad de pacientes, como el Hospital Angamos, el Hospital Grau, entonces
tienen tanta demanda de pacientes que ya prácticamente son hospitales literalmente
colapsados.
cuando acá en el Perú el precio al por mayor está entre 2 y 3 soles, ¿Qué
significa?, ¿Eso cómo se llama? ¿Corrupción?
Así sale, así sale el dinero.
¿Es decir que todos estos funcionarios que
están dirigiendo la institución, estarían coludidos para “robar” el dinero de
los asegurados?
Yo tengo documentos que las mismas autoridades del Seguro
Social, no las autoridades obviamente que están comprometidas, sino autoridades
éticas, que nos dicen que el Seguro Social tiene 400 establecimientos de salud,
de los cuales el 34 % son locales alquilados, quiere decir que el Seguro Social
está pagando por más de la tercera parte de locales, millones de soles en
alquileres cada mes.
¿Cuánto cree usted que paga por esos
alquileres?
Treinta mil, cuarenta mil soles mensuales por cada local.
¿Probablemente el precio real por esos alquileres sea mucho
menos?
Definitivamente. Y no solamente se alquilan locales para
atención de pacientes de establecimiento de salud, también se alquilan locales
para programas preventivos de los adultos mayores, etc. Entonces, cuando
nosotros decimos que se están festinando es porque se están gastando los
recursos de la institución en alquileres de locales que definitivamente tienen
sobrecosto, hay sobrevaluación.
¿Y cuántos millones se destinan en alquileres
de locales?
Estamos hablando pues de una cantidad importante de dinero
que supera al año los 50 millones de soles y la cantidad puede ser mayor.
Pero los que podrían coludirse son los funcionarios que
alquilan, pero cuando salen, dejan esa herencia de corrupción para otro.
Esto que usted dice no tiene un mes, dos meses, seis meses;
tiene diez, quince o veinte años.
Entonces, ¿la corrupción está enquistada y es
perniciosa en el Seguro Social?
Es endémica. Desgraciadamente el modelo de gestión
institucional estaría preparado para hacer de la corrupción un estilo de vida y
un modus operandi dentro del Seguro Social. Y mire, ya en alguna oportunidad se
hizo público un estudio de la Contraloría General de la República donde se hizo
un análisis de la corrupción en más de 2,500 instituciones públicas a nivel
nacional, y EsSalud ocupó el primer lugar. El índice de corrupción en EsSalud
supera el 90%.
El índice de corrupción viene a ser las expectativas que, en cada proceso, sea
de adquisiciones o de compras o de cualquier otra naturaleza, incluso
tercerizaciones de servicios, habría dicha expectativa de corrupción que supera
el 90% en EsSalud.
¿Este informe es reciente?
No, es un documento que salió a fines del 2024 de la
Contraloría General de la República, pero que evidentemente mantiene vigencia.
A la luz de las denuncias que han hecho los medios de opinión pública, yo creo
que tranquilamente podría decir que esto mantiene vigencia. Teniendo este
panorama tan gravitante, ¿cree que la solución sería que el Consejo Directivo
asuma realmente su papel? La solución pasa por dos aspectos importantes. Que el
presidente de la República haga como política de Estado la defensa de la
seguridad social y que ponga como funcionarios importantes de la institución a
personal probo, que no tenga cuestionamientos de corrupción y que sobre todo
conozcan el Seguro Social y tengan capacidad de gestión. Además, que el
Consejo Directivo de EsSalud se empodere en sus funciones establecidas por ley.
Como sindicato, ¿ustedes qué es lo que vienen exigiendo a
la administración de EsSalud?
En la última huelga que se hizo en el Seguro Social –del 9
al 22 de septiembre último–, participamos 10 sindicatos nacionales y lo hicimos
con un propósito claro, y eso quedó establecido en nuestra plataforma.
Primero, la defensa irrestricta de la seguridad social, defensa de su autonomía
y de la intangibilidad de los recursos. Segundo, lucha frontal contra la
corrupción; y, tercero, por mejores condiciones de trabajo en infraestructura,
en equipamiento, evitar el desabastecimiento de materiales médicos, medicamentos,
reactivos de laboratorio, todo con el fin de dar mejor atención a los
asegurados. Y en eso nos mantenemos hasta ahora.
¿Ha habido solución a esas demandas?
No ha habido solución, recientemente hemos tenido reunión con las autoridades del Ministerio de Trabajo y le hemos hecho saber nuestros reclamos.

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