Una grave
denuncia por presunto despido arbitrario y trato inhumano ha puesto en el ojo
de la tormenta al emblemático Colegio Manuel Pardo. La familia de la profesora
María Rosa Barnuevo Lagos, docente de matemáticas con más de tres décadas de
trayectoria en la institución, sostiene que la maestra fue impedida de ingresar
a su centro de labores tras 35 años de servicio ininterrumpido.
UNA VIDA
DEDICADA A LAS AULAS
A través de un
video difundido en redes sociales, una de las hijas de la docente relató el
drama que vive su madre, de 63 años.
Según la
denuncia, Barnuevo ingresó al colegio a los 28 años y, a solo dos años de su
jubilación, habría sido desvinculada sin previo aviso formal ni reconocimiento
a su trayectoria.
"Mi madre
trabajó 35 años de su vida dedicados al mismo colegio y, aun así, este 11 de
febrero simplemente no la dejaron ingresar", señala la hija, quien además
es exalumna del plantel. La familia sostiene que, aunque la plaza de la docente
es del Estado (bajo convenio), el colegio actuó durante décadas como su
empleador real, asignándole horarios, funciones administrativas y realizando
pagos de beneficios como si se tratara de un régimen privado.
LOS PUNTOS
CRÍTICOS DE LA DENUNCIA
Aseguran que,
antes del cierre de puertas, la docente fue "multiplicada por cero",
siendo ignorada y privada de sus funciones.
Asimismo,
denuncian que el promotor del colegio, el R.P. Franco Enrique Navarro, decidió
devolver la plaza a la UGEL mientras la docente estaba de vacaciones,
ofreciéndole opciones de reubicación fuera de Chiclayo que mermarían su
economía.
Además, las
denunciantes critican que la "despedida" de una docente impecable
fuera simplemente ser eliminada de un grupo de WhatsApp, sin una carta de
agradecimiento ni un proceso digno.
EL DESCARGO
DEL COLEGIO: "NO ES UN DESPIDO"
Ante la
viralización de la denuncia, el Colegio Manuel Pardo emitió un Comunicado
Oficial firmado por su representante legal, el Dr. Amador Mondoñedo Chávez. En
el documento, la institución rechaza categóricamente las acusaciones de
arbitrariedad.
El colegio
precisa que la profesora Barnuevo mantiene su condición de docente del estado
por convenio (D.L. N° 23211). Por lo tanto, afirman que su único empleador es
el Estado Peruano y no existe un vínculo laboral paralelo con el colegio.
Argumentan que
la institución solo procedió a devolver la plaza ante la ODEC-Chiclayo para que
sea reasignada a otro centro. Según el comunicado, esto constituye un
"acto administrativo regular y NO un despido".
Aseguran que el derecho al trabajo de la
docente no ha sido afectado, ya que continúa percibiendo su remuneración
estatal y su vínculo laboral con el Estado sigue vigente.
ACCIONES
LEGALES
La familia de
la profesora Barnuevo no se ha quedado de brazos cruzados. Han confirmado que
ya presentaron una denuncia ante la Sunafil y han iniciado una demanda laboral
para que se reconozca el vínculo de trabajo real con la institución y se
sancione lo que consideran un despido arbitrario materializado el pasado 11 de
febrero.
Por su parte,
el Colegio Manuel Pardo ha señalado que se reserva el derecho de iniciar
acciones legales frente a lo que consideran "imputaciones falsas o
difamatorias" que afecten la dignidad de sus autoridades.
En tanto, la
comunidad educativa chiclayana permanece atenta al desenlace de este caso, que
pone en debate la aplicación de los convenios entre el Estado y las
instituciones religiosas frente a los derechos laborales adquiridos por el
tiempo de servicio.

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