Guillermo Barros Schelotto, el
ídolo de los 300 partidos y los 16 títulos con la camiseta xeneize, atraviesa
sus primeras semanas como DT. Pasá y conocé sus sensaciones…
Otra vez, como hace nueve años,
su nombre se convierte en una canción que baja por las tribunas y retumba en
cada rincón. La Bombonera no tiembla, late, y lo hace al compás del
“Guilleeermo, Guilleeermo”, esa demostración de amor que el público xeneize
siempre le ofreció. Es un peso pesado en materia de idolatría, de historia viva
azul y oro. Guillermo Barros Schelotto, propietario de dieciséis títulos y
autor de huellas imborrables por los pagos de la Ribera, está de vuelta. Ahora
de traje, ahora con zapatos… Ahora como nuevo director técnico de Boca.
“Estoy muy feliz porque conozco
tanto a Guillermo como a Gustavo y sé que son buenas personas y buenos
profesionales. Saben lo que es Boca y van a dar lo mejor por el bien del club.
Tienen todo nuestro respaldo y, por sobre todas las cosas, cuentan con el apoyo
de los socios, que es lo más importante”, expresó el presidente Daniel Angelici
el día de la presentación oficial.
“Quiero agradecerle a Daniel y a
toda la comisión directiva por confiar en nosotros para este próximo paso que
da el club. Tomaremos este desafío con mucho compromiso y mucha
responsabilidad, como todos los que hemos afrontado en nuestra carrera”, contó
Guillermo. “¿Por qué no manifestamos nuestra emoción? El otro día un amigo me
dijo que había que contener las emociones para que salgan las ideas. Y en eso
estamos. Volver a la Bombonera, después de haber jugado diez años y haber
logrado tanto es algo muy lindo, pero tenemos que tener los pies sobre la
tierra”.
Su hermano Gustavo será la otra
parte de esta dupla técnica, que estará acompañada de Ariel Pereyra -ayudante
de campo-, Javier Valdecantos -preparador físico- y Juan José Romero
-entrenador de arqueros. Los Barros Schelotto están de vuelta en el club que
los vio brillar a base de goles y campeonatos, y esfuerzo y sacrificio. Ahora,
desde otro costado y con otras obligaciones, buscarán una segunda etapa de
alegrías
– En el último
tiempo, Tevez ha sido muy criticado. ¿Por qué creés que se
le cae tanto a Carlos?
– Hablé con Tevez y me
dijo que se siente bien. Yo lo vi así, también. Él marca la diferencia en lo
individual y debemos ponerlo al 100% para aprovecharlo. Carlitos puede jugar de
9 y hasta con otro delantero al lado, que podría ser Osvaldo. Ellos se
entienden muy bien, ya han jugado juntos en Juventus.
– ¿Los rumores de la
prensa no vinculada al fútbol influyen en su rendimiento? ¿Pensás que
puede llegar a irse en algún momento?
– Tevez se quiere quedar en
Boca, está bien acá con su familia. Quizá lo ven enojado, con cara larga, pero
es porque las cosas no le vienen saliendo como quiere.No tengo dudas que va a
recuperar el nivel.
– Una de las
características principales de tus equipos es la dinámica que tiene el
mediocampo. ¿Dónde ves mejor a Gago, jugador clave que tiene este plantel?
– Lo dije el día que presentaron
como entrenador: cuando Boca vendió a Gago al Real Madrid, Fernando jugaba de
número 5. Y esa va a ser su posición porque creemos que ahí es donde mejor
rinde. Es un gran jugador de fútbol. Tiene mucha jerarquía y nos puede aportar
mucho.
– Después de tu
presentación, te cambiaste, saliste a la cancha y dirigiste la primera
práctica. ¿Cuál fue la primera impresión que se llevaron?
– Llegamos y encontramos que Boca
estaba mal en lo anímico, lo físico y en lo futbolístico. Nosotros trabajaremos
día a día y trataremos de recuperar a cada uno de los jugadores. La idea es que
Boca sea un equipo ambicioso y con carácter, como lo fue siempre a lo largo de
su historia.
– ¿Cambió algo en estas
primeras semanas de trabajo?
– Yo estoy viendo una entrega muy
grande de los jugadores en los entrenamientos y en los partidos; eso es bueno
porque nos facilita el trabajo. Ellos saben que nosotros no tenemos un
equipo titular sino que juega el que mejor esté. Por eso deberán ganarse un
lugar en la semana.
– ¿Por qué llegar y
dirigir a las 12 horas? ¿Era conveniente?
– Hay una cosa que está clara, y
que lo saben todos: si Boca no tuviera problemas, no cambiaría de entrenador.
No me corresponde opinar cómo estaban los jugadores antes, yo debo pensar de
aquí para adelante. Por eso creímos que lo mejor era asumir rápido, entrenar y
dirigir. Quizá para muchos era mejor agarrar después de los partidos ante
Racing (Copa Libertadores) y River (Torneo local), pero nosotros
debíamos demostrar compromiso para con los jugadores. Esto es Boca, yo ya
conocía cómo se maneja este mundo.
– ¿Cuánto crees que puede
tardar el proceso de adaptación para que los jugadores capten el mensaje?
– Creo que con el correr de los
partidos iremos plasmando nuestra idea. Siempre digo que si uno quiere tener un
equipo duro, hay que entrenar de la misma manera. Ya lo dijo el
Coco Basile: Boca es Deportivo Ganar.
– Como jugador entraste
más de 100 veces a La Bombonera. ¿Qué significa volver con un traje y estar del
otro lado de la raya?
– Entrar a La Bombonera después
de 10 años es emocionante. En el primer partido, ante Racing, fue raro porque
no había gente. Eso desnaturaliza todo y más en la cancha de Boca, donde los
hinchas son como un jugador más. Contra Unión pensábamos estar concentrados,
pero la verdad es que fue imposible porque volver a sentir el griterío de la
gente te llena de emoción. Sin dudas fue imposible no emocionarse.
– La generación dorada de
Boca sabe que en algún momento tendrá la oportunidad de ponerse el buzo de DT.
¿Vos no te querías apurar en tomar semejante responsabilidad?
-Creo que nuestro paso por Lanús,
donde estuvimos casi tres años y medio, fue clave para que hoy estemos acá, en
Boca. Nos sirvió mucho y, más allá de haber ganado un título
internacional, fue importante para nuestro aprendizaje diario. Eso fue lo que
hoy nos trajo a este club. Esperamos dar lo mejor.
– Desde 2011,
Daniel Angelici manifestó que vos eras su principal candidato para
dirigir a Boca. ¿Sirve tener respaldo del máximo dirigente en la actualidad?
– Le agradezco al presidente por
haber confiado en miy en todo el cuerpo técnico. El día de la presentación
lo dije: fue una mezcla de sensaciones porque tengo una buena relación con el
Vasco Arruabarrena. Pero este mundo es así. Esperamos responderle con
resultados y trabajo al presidente.
– ¿Pudiste hablar
con Arruabarrena? ¿Fue difícil reemplazar a un ex compañero?
– Como dije antes, tengo una
buena relación con el Vasco. Compartimos muchos momentos justos, y el día de mi
asunción tuve mezcla de sensaciones. Yo sólo intercambié algunos mensajes con
él, pero sé que Gustavo, mi hermano, pudo hablar. No me corresponde opinar de
lo que hizo él como entrenador de Boca porque no soy quién para hacerlo. Le
deseo lo mejor en su carrera, es una gran persona.
– ¿Sensaciones
futbolísticas del debut ante Racing? Después habrá tiempo de analizar el
Superclásico y el empate agónico en La Paz…
– Para empezar, hay que decir que
fue una lástima que se haya jugado sin gente. Eso desnaturalizó todo. Después,
en cuanto a lo deportivo, creo que fue un típico partido de Copa: trabado y sin
mucho juego. Habrá que ver si el empate sirve o no al final del grupo. Rescato
las ganas de ganar que tuvieron los jugadores y el trabajo en defensa. En fin,
nosotros tuvimos las chances más claras para ganar el partido.
– ¿Qué te dejó el partido
ante River? ¿Fue aburrido?
– No sé si fue aburrido o no,
pero creo que volvimos a estar bien defensivamente. Ellos tuvieron las más
claras, pero después controlamos nosotros el juego. La realidad es
que tenemos que empezar a ganar más partidos para ir adquiriendo confianza.
– ¿En la altura de La Paz
se vio la rebeldía que pretendés para tus equipos?
– Destaco varias cosas de ese
empate. Primero, la posibilidad de seguir dependiendo de sí mismo para
clasificar a la siguiente fase. Segundo, la personalidad que mostró el equipo
para igualar el marcador. Ahora quedan tres partidos muy importantes donde
tendremos que demostrar. Yo veo al equipo con muchas ganas”.
Fuente: SoloBoca


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