Lorena Romero, nutricionista de la SNP, sostuvo que esta
fecha es una excelente oportunidad para tomar conciencia sobre la necesidad de
llevar un estilo de vida saludable, que incluye una buena alimentación y
chequeos preventivos con regularidad.
La especialista explicó que los ácidos grasos omega 3,
presentes en especies como la caballa, el bonito o el jurel, cumplen un rol
importante en la disminución de la inflamación, característica básica de
enfermedades como el cáncer.
“Además, los omega 3 fortalecen el sistema inmunitario,
ayudan a regular las hormonas y mejoran el sistema nervioso”, destacó.
Dos veces por semana
Un estudio publicado en el 2015 ha mostrado que el consumo
de omega 3 ayuda a reducir en un 15 % a 20% el riesgo de sufrir cáncer de
endometrio en mujeres de peso normal.
Además, otro estudio publicado este año ha puesto de
manifiesto que los ácidos grasos omega 3, especialmente los provenientes de
pescados, reducen la posibilidad de desarrollar cáncer de mama.
“Los pescados azules, como el bonito, caballa o jurel, son
los que tienen las mayores cantidades de omega 3. Por ello, consumir estos
pescados, por lo menos dos veces por semana, ayudará a disminuir el riesgo de
desarrollar cáncer”, manifestó.
Romero recomendó que para sacarle mayor provecho a sus
nutrientes es importante preparar el pescado adecuadamente: sancochado, al
vapor, al horno, en cebiche y en guisos sin aceite. “Evita freírlos para que no
pierdan sus beneficios”, anotó.

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