(Andina) El Perú registra una tendencia a la baja de los casos de
dengue, gracias al trabajo articulado entre los tres niveles de gobierno, así
como al involucramiento de actores sociales, agentes comunitarios de salud y
distintas instituciones, de acuerdo con la sala situacional del Centro Nacional
de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Perú).
Piura, Lambayeque y La Libertad figuraban entre las regiones que reportaron la mayor cantidad de casos.
Los esfuerzos que se redoblaron permitieron luchar contra el zancudo Aedes aegypti, transmisor del dengue. Se trata de un enemigo casi imperceptible, que afecta a 22 regiones y 538 distritos del país, siendo las lluvias intensas y el corte de agua potable factores determinantes para su veloz reproducción.
En lo que va del 2023 se han registrado 200,864 casos de
la enfermedad, entre confirmados y probables, y más de 260 fallecidos.
Como la lucha contra el Aedes aegypti es
persistente, el ministro de Salud, César Vásquez Sánchez, anunció que su sector
trabaja intensamente para acelerar la disminución de casos, aplicando un plan
de contingencia para julio a diciembre y otro de prevención y control para los
próximos años.
Ante la emergencia sanitaria, el Ministerio
de Salud (Minsa) destinó más de 50 millones de soles a las
regiones de Amazonas, Ayacucho, Áncash, Cajamarca, Cusco, Huánuco, Ica, Junín,
La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Pasco, Puno, Piura, San
Martín, Tumbes, Ucayali y la Provincia Constitucional del Callao, para
financiar las acciones de control y mitigación del dengue: contratación
de profesionales de la salud, campañas de fumigación y control vectorial.
A esta transferencia presupuestaria se sumó el
desplazamiento de la comisión de alto nivel de la Organización Panamericana de
la Salud de Washington y del CDC de Atlanta, Estados Unidos, a las regiones,
para brindar asesoramiento especializado al Minsa y a los gobiernos regionales
en temas relacionados a vigilancia epidemiológica, control vectorial,
diagnóstico y manejo clínico del dengue.
SE INTENSIFICÓ ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN
El Minsa intensificó su estrategia de intervención. Pasó
de nebulizaciones espaciales focalizadas a megacampañas de fumigación con
control total de ciudades por tres ciclos a más para eliminar el vector Aedes
aegypti en su etapa adulta.
Para ello, se pusieron en operatividad 1,485
termonebulizadores a escala nacional y se contrataron a 178
fumigadores, 247 anotadores, 777 inspectores, 23 jefes de brigada para control
vectorial y se movilizaron, desde Lima a regiones, a especialistas de
diferentes ramas de la salud.
Otra estrategia es el control larvario, en el
que los agentes comunitarios juegan un rol importante. Ellos van casa por
casa y verifican que en el hogar no existan depósitos con agua en los que se
pueda desarrollar el mosquito y promueven el uso del larvicida, bolsitas
pequeñas, con una sustancia especial, que se coloca en los recipientes con agua
para evitar la reproducción del zancudo.
El personal logró fumigar 1 millón 195,807 viviendas e intervenir 2 millones 490,896 casas con control larvario. Además, se realizaron 690 campañas comunicacionales, 832 campañas de recojo de criaderos del zancudo y se emitieron 245 ordenanzas municipales para intervenciones en dengue.
CAMPAÑAS DE SENSIBILIZACIÓN
Aunque son sencillas, estas acciones aún no son bien entendidas
por las familias. Por tanto, el Minsa realiza diversas campañas de
recojo de inservibles para que las personas desechen todos los objetos
que ya no usan y acumulan en corrales o patios traseros. Así se eliminan los
potenciales criaderos de dengue. Hasta el momento, el sector Salud ha
recogido más de 5,800 toneladas de inservibles en todo el territorio nacional.
Para la atención especializada de los pacientes graves en
regiones se habilitaron 150 camas en hospitales de Lima y se hizo el traslado aeromédico
hacia la capital. También se verificó el stock de insumos y
medicamentos en los almacenes y farmacias.
Se incrementó de 28 a 49 los laboratorios para el
diagnóstico serológico en el país y se implementaron 55 unidades de vigilancia
clínica (Uviclin) en los establecimientos de salud. En estos espacios
se asegura la atención, tratamiento de calidad y recuperación de pacientes
afectados por el brote de dengue.
La salud es transversal, por ello, más de 2,000 efectivos del Ejército del Perú y de la Policía Nacional se sumaron a las acciones del Minsa para luchar contra el dengue en las regiones antes mencionadas.



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